miércoles, 4 de julio de 2012

Radioprotección y semillas



La semana pasada tuve la suerte de asistir a un curso de la ESTRO  (European Society for Radiotherapy & Oncology) sobre la Braquiterapia en el cáncer de Próstata dirigido por el Dr. Peter Hoskin y fue una gozada. Aprendí mucho, comprobé que estamos en la línea de lo que hacen nuestros compañeros en Europa, coincidí con mi residente mayor que hacía más de un año que no veía, conocí gente... 

Pero si estoy escribiendo esta entrada no es para contaros lo mucho que me aportó y sirvió el curso sino para compartir con vosotros algunas cosas que nos enseñaron. 

Sé que la mayoría de los que me leéis de radioterapia sabéis poco y de braquiterapia menos, pero he pensado que las recomendaciones que nos dio el Dr. Cosset pueden llegar a ser de ayuda para otros especialistas que en algún momento puedan encontrarse ante un paciente con semillas en la próstata (para braquiterapia de baja tasa y no de oro) además de para los propios pacientes, así que aquí os las dejo:

Sobre el contacto con la familia u otras personas:
  • La dosis que puede llegar a los familiares, amigos, compañeros con un contacto normal es inferior a 1mSv por lo que no deben tomarse precauciones especiales (la dosis permitida al público es de  1mSv /año)
  • En el caso de los niños (hijos, nietos...) se recomienda, como precaución, que no se sienten sobre su regazo durante 2 meses.
  • Evitar el contacto prolongado con mujeres embarazadas (si se trata de su pareja hay que individualizar y medir la tasa de dosis. Que haya que tomar una serie de precauciones no quiere decir que vaya a tener que estar unos dos meses separado de su mujer!)
Sobre las semillas migradas o expulsadas:
  • Recoger la orina mientras el paciente se encuentre en el hospital y durante los 3 días posteriores al implante.
  • Usar preservativo las 5 primeras eyaculaciones.
  • Si se encuentra una semilla que ha sido expulsada: NO TOCARLA. Cogerla  con una cuchara o unas pinzas, depositarla en un recipiente protegido preparado (que te dan al alta) y llevarla al hospital.
  • Si cae en la taza del váter, tirar de la cadena.
Incineración: (no es que sea algo común ni mucho menos, pero estando de guardia en el hospital puedes llegar a encontrarte firmando el éxitus de un paciente con semillas al que quieren incinerar. ¿Pueden?)
  • Depende del país: 1 año o menos en Japón; 2 años en Canadá; 3 años en UK, Francia...
  • Él nos recomendó que esperáramos 1 año con las semillas de I125 y 3 meses con Pd103. Sin embargo no se puede olvidar que hay sitios donde seleccionan los peores casos y piden que pasen más de 3 años para poder hacerlo.
Cirugía abdominal o pélvica tras el implante:
  • Aunque es raro, a veces es necesaria una RTU (resección transuretral). Ésta debe hacerla un cirujano experto y no antes de 6 meses tras el implante de  I125. 
  • Sea como sea, antes de una cirugía de este tipo debemos AVISAR AL CIRUJANO.
Paternidad:
  • Debido a la reducción del volumen de la eyaculación muchos pacientes piensan que se quedan estériles después de la braquiterapia. 
  • Actualmente, la dosis del implante puede que no alcance los niveles de castración y se han descrito casos de paternidad tras la braquiterapia.
  • Una revisión de Mydlo del 2004 estima una dosis de 20 cGy a los testículos tras la braquiterapia de tal manera que parece que el efecto de la misma sobre la espermatogénesis es mínimo. 
  • En cuanto al riesgo genético, se estima que 1 Gy en los testículos supone un incremento del mismo en 1 caso de cada 300 nacimientos. De tal manera que existe un incremento del riesgo de alteraciones genéticas respecto al riesgo que se tiene sin la braquiterapia del 4% (mínimo, dado lo bajo que es el mismo en personas sin el implante) por lo que hemos de tranquilizar a nuestros pacientes.
Activación de los detectores de radiación:
  • El problema en estos casos puede estar en la entrada de sitios con monitores con alarmas que saltan a niveles muy bajos de radiación (ej: centrales nucleares)
  • En los aeropuertos o fronteras (por el terrorismo nuclear)
  • Debemos explicárselo a nuestros pacientes y que lleven una tarjeta o alguna identificación donde se explique que tienen ese implante.
Segundos tumores:
  • El riesgo de un segundo tumor inducido por la braquiterapia de próstata es mínimo, casi nulo.
  • Los beneficios de la técnica compensan con creces el riesgo de este tipo de tumores por lo que no debemos dejar de hacer la braquiterapia por el miedo a algo así.
Ha quedado una entrada bastante larga con la que espero no haberos aburrido demasiado. Para terminar os dejo lo último de Muse, cargado de energía:





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