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miércoles, 27 de noviembre de 2013

Sólo quiero que me cuiden #CarnavalSalud


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Para el mes de Noviembre desde #CarnavalSalud nos proponen hablar de un tema que, si bien es duro, está muy presente en la sociedad en la que vivimos: "El derecho a bien morir".

Todo surgió a raíz del post de Mónica Lalanda "Cuando sea vieja, me moriré". En un mes superó las 42.000 visitas y no hay más que leerlo para saber por qué fue así. Su reflexión ha traído consigo un gran debate sobre la muerte, la medicina defensiva que busca alargar la vida incluso en condiciones inhumanas, el encarnizamiento terapéutico, los cuidados paliativos, las demencias y el alzheimer, la atención a los ancianos, etc... y es por eso que nos invitan a dar nuestra opinión al respecto.

Como bien sabéis quienes me conocéis o leéis con cierta frecuencia, es un tema que he tratado en varias ocasiones. No hay más que poner a buscar la etiqueta muerte en Carpe Diem y salen 10 entradas, aún así espero poder aportar algo nuevo. Por si no lo consigo y acabo resultando muy repetitiva, os pido perdón de antemano.

Cuando una está en contacto, con cierta frecuencia, con gente que se encuentra en el final de su vida y, encima, ha vivido una pérdida importante, se plantea muchas cosas. Es por eso que, viendo lo difícil que es la toma de decisiones por alguien a quien se quiere y temiendo que se haga "mal" por eso, por quererle y no estar preparado para asumir su pérdida... hace tiempo que me plantée hacer el testamento vital donde dejara clara mi voluntad en caso de no poder tomar la decisión por mí misma. Hace tanto tiempo como 3 años y, si bien revisé cómo hacerlo y llegué a escribir un post al respecto, confieso que todavía no he encontrado el momento para hacerlo. Mal por mi parte, pero confío en tardar menos de 3 años en volver a escribir otra entrada contando cómo lo hice.

Se habla del encarnizamiento terapéutico, de la búsqueda de alargar la vida incluso aunque se trate de personas mayores y demenciadas, dependientes para todas las actividades de la vida diaria que lejos están de ser quienes fueron una vez... Pero no hay más que pararse a pensarlo para darse cuenta de que ahí no sólo tiene la culpa el sanitario, los culpables somos todos. Los familiares y amigos por pedir que se haga lo que haga falta por alargar aunque sean semanas la vida de quien tanto queremos y tanto nos cuesta perder y los profesionales sanitarios que, en vez de dedicarnos el tiempo que sea necesario a hablar con ellos y explicarles que hagamos lo que hagamos no vamos a conseguir que se cure, que vuelva a ser quien fue... nos limitamos a lo "fácil": asentir, decir que haremos lo que podamos, y permitir a veces esos días de vida de más que les damos en unas condiciones que no querríamos para nosotros mismos si pudiéramos elegir.

Porque sí, somos egoístas y mucho. Nos cuesta pensar en lo que está sufriendo esa persona a la que tanto queremos y no somos capaces de asimilar que su final está cerca y hemos de dejar que se vaya de la mejor de las maneras. Una manera que lejos está de ser siendo sometidos a mil pruebas para diagnosticar algo que no podremos curarles, o con pañales y escaras  por estar encamados todo el día, incapaces de decir una palabra y necesitando nuestra ayuda para todo (comer, asearse... ), o en el hospital con las vías puestas y tratamientos que no van a conseguir nada, incluso con máquinas que les ayuden a respirar porque ellos no puedan hacerlo por si mismos... Y si digo todo ésto es porque pasa, porque se hace sin querer, los familiares, los amigos... llevamos a esa situación extrema a nuestros seres queridos por la esperanza de que saldrán de ésta y sí, no voy a decir que no hay casos en los que salen, porque hay situaciones (incluso en personas mayores, ancianas o viejas, como queráis llamarlos) que salen, pero en otras muchas no es así. Ellos saben cuándo no pueden dar más de sí y aún así lo intentan porque quienes les queremos no sintamos que no hicieron todo lo posible por sobrevivir.

Hace 5 años y medio fui yo quien no pude asimilar que si él nos había dicho:

"ESTOY TRANQUILO. Creo que lo que tengo tiene gravedad pero lucharé como siempre, quizá con menos fuerzas (...) Todos tenéis que saber que creo que he tenido una vida intensa, a veces liada, pero ante todo OS HE QUERIDO. Que siempre habéis sido los primeros en todo y para todo".(Pongo en negrita la vida intensa porque según lo veo a día de hoy si no es la mejor, al menos es de las mejores cosas que se pueden decir sobre la vida, sobre nuestra vida, que ha sido intensa, que nos ha llenado y estamos satisfechos con todo lo que hemos vivido. Ayer mismo leí cómo Albert Jovell había dicho algo parecido: "Yo tengo la sensación de haber vivido mucho, de haber hecho muchas cosas. He tenido una vida muy intensa.")

Era porque realmente veía que algo iba mal y no sabía cuánto podría aguantar y si saldría de ésta. Finalmente no fue por lo que pensaba en un principio pero no salió y no salió habiendo luchado hasta el último minuto de su vida, tras varias operaciones y un ingreso en la UCI de 1 mes intubado, dependiendo de un respirador, sin poder levantarse... sin ser él. Porque mi padre dejó de ser él, el que quería ser, desde que entro en esa UCI y luchó y luchó lo indecible porque su hija pequeña se lo pidió entre sollozos y lágrimas la tarde anterior cuando todo se torció. Le dije que le necesitaba, que tenía 25 años y era muy joven para perderle, que tenía que compartir mucho más con él, que me tenía que ver hacer muchas cosas... Así que, después de escuchar todo éso, ¡¿cómo no iba a agotar hasta el último cartucho?!, no se podía ir sin demostrarme que lo había intentado. 

Ahora lo pienso y me siento culpable por todo a lo que "le llevé" en su día, por no haber sido capaz de abrir los ojos y ver lo mal que podía pasarlo si lo intentaba, de lo duro que iba a ser todo éso para él... Yo, para entonces residente de primer año, fui incapaz y, ahora, si volviera a verme en una situación parecida, no puedo deciros al 100% que no volvería a mostrarme así... En el fondo creo que sí pero no lo sé, porque creo que asimilar una pérdida similar me resultaría muy doloroso y quizás acabara siendo egoísta de nuevo.

Ante este tipo de situaciones, ¿cómo podemos evitar el encarnizamiento terapéutico?.  Se me ocurre que la mejor solución sería hablando detenidamente, con tiempo y serenidad, con los familiares/amigos que nos reclaman que les devolvamos a su ser querido tal y como estaba antes de llegar a esa situación. Pero, ¿estamos dispuestos a algo así? ¿podremos aguantar los llantos, gritos, peticiones... sin agotar nuestra paciencia e ir a "lo fácil", el "sí, vale, haremos todo lo que esté en nuestras manos por sacarle de ésta"? Personalmente creo que estamos lejos de conseguir algo así.

Para terminar recalcaros algo que dijo Albert Jovell en la entrevista que le hizo El País:

"Tenemos un sistema de valoración de los profesionales que incide mucho en los aspectos científicos, dando por hecho que la asistencia se presta bien, pero no siempre es así. Si nadie se encarga de valorar los aspectos asistenciales significa que para el sistema no tienen valor, y la prueba es que no hay indicadores hechos por pacientes sobre calidad asistencial. Al final, lo que los pacientes queremos es que nos cuiden. Yo ya acepto que no me van a curar, pero me costaría aceptar que no me van a cuidar. Hay estudios que demuestran que recibir buenos cuidados aumenta no sólo la calidad de vida, sino también la supervivencia de los enfermos de cáncer."

Podría seguir y seguir ya que es un tema que me encanta y del que, por suerte o por desgracia, tengo mucho que contar también por mi día a día como médico, pero creo que por hoy basta. Si conseguís leerme de tirón gracias por deteneros con mi larga reflexión, espero haber aportado algo.



domingo, 15 de septiembre de 2013

Revueltos o no, al final sólo somos uno #CarnavalSalud


Cuando vi el tema del Carnaval de la Salud de Septiembre tuve claro que era la mejor forma de retomar el blog.  Esta vez buscan recopilar opiniones sobre la presencia online de los profesionales de la salud principalmente en espacios sociales como Facebook, Twitter, e incluso blogs, ya que en un mismo entorno conviven información personal y profesional a menudo de manera indistinta. La pregunta que nos hacen es:

Marca personal - marca profesional, juntas y revueltas?

Pues bien, en mi caso podría decirse que juntas y bien revueltas. Vamos, que mi cuenta personal es la profesional y viceversa. Me siento incapaz de crear dos y publicar por separado ya que, si así fuera, la puramente profesional estaría muy parada.

Cuando abrí mi cuenta en Twitter y empecé a escribir este blog lo hice siendo residente y desde una visión totalmente personal (no tenéis más que leer la primera entrada de Carpe Diem para comprobar que fue así).  Pero Twitter no tardó en acercarme al  mundo de la blogosfera sanitaria, con "followers" que acabaron convirtiéndose en buenos amigos y, poco a poco, de una u otra manera, me animaron a hablar más de mi vida como médico, concretamente, de una especialidad bastante desconocida como es la oncología radioterápica.

Con todo esto, ¿qué quiero deciros?. Pues que nací profesionalmente teniendo blog y twitter, crecieron conmigo como médico, fueron el origen de la Doctora Malos Pelos y ahora no sería capaz de separarlos. Si está mejor o peor no lo sé, pero soy así y quiero pensar que si mis pacientes llegan a mi cuenta o a mi blog no por eso me considerarán peor médico. Es más, si no fuera porque hace unos meses la hija de uno de mis pacientes comentó esa entrada seguiría viéndome como la Dra. Malos Pelos, esa que escribe de todo tal como la sale en Carpe Diem y en su cuenta de @MsConcu y a la que leen sus amigos, su familia... pero ninguno de sus pacientes.


La chica que se adentró en este mundo hace más de 3 años ha cambiado, ha crecido, ha aprendido compartiendo experiencias, buenos y malos momentos con quienes la leen detrás de las pantallas de su ordenador o de su móvil incluso estando a cientos de kms de distancia. Todo eso ha contribuido a que sea tal y como es hoy en día y no lo cambiaría. Sabe del alcance que puede llegar a tener gracias a las redes sociales y todo lo que dice lo hace desde el respeto, pero sin pensar continuamente en la cantidad de gente que puede llegar a leer lo que escribe porque, si así lo hiciera, le daría igual tener un perfil profesional y otro personal, simplemente dejaría de hacerlo.




miércoles, 12 de diciembre de 2012

La humanidad es imprescindible


La iniciativa Mírame, Diferénciate está de aniversario y no puedo menos que dedicarle una entrada en Carpe Diem, aunque sea con un poco de retraso.

Desde Wikisanidad nos proponían que para el #CarnavalSalud de Diciembre respondiéramos una serie de preguntas:

¿Qué ha significado para ti esta iniciativa? ¿Crees que ha promovido cambios? ¿Consideras que proyectos de este tipo, nacidos en la redes, pueden incidir en el mundo analógico? 

Y yo sólo puedo decir que a mi esta iniciativa me ha servido para recordar lo importante que es el trato humano con nuestros pacientes. Una mirada, un gesto, un silencio cuando sólo necesita ser escuchado, un abrazo (¿por qué no? a veces son muy necesarios y mucho más efectivos que cualquier medicina)... muchas veces hacen mucho más que un millón de palabras y no paro de comprobarlo día a día con mis pacientes. 

A nadie (o casi nadie) le gusta ir a médico, y más aún si se trata de un caso como el mío: la oncóloga radioterápica. Cada día me encuentro con pacientes asustados, aturdidos ante la enfermedad que acaban de diagnosticarles, perdidos... y os aseguro que casi siempre agradecen más la humanidad, el trato, el tacto, que todo lo que pueda decirles sobre lo bueno de una técnica u otra. Cuando vienen de ver a otros compañeros que les han tratado como uno más en la lista, una simple mirada de cariño y comprensión  les viene genial y así me lo hacen saber. No sentirse uno más, sino como alguien único, como realmente son, les ayuda más que toda la sabiduría del mundo.

Creo que esta iniciativa ha recordado a muchos compañeros la importancia de estas cosas y quiero pensar que, además, ha conseguido que algunos cambien su actitud. Pero cierto es que ésto no es más que un granito de arena y ahora, como bien dice Serafín: Mírame, Diferénciate” no se cierra, se traspasa de unos a otros.

Así que no debemos dejar que ésto quede como algo anecdótico sino que hemos de seguir aplicándolo en nuestro día a día y seguir "contagiando" a quienes nos rodean.

Mi más sincera enhorabuena por todo el trabajo realizado durante este año a todos, en especial al gran Serafín. Gracias por motivarnos cada día.




jueves, 4 de octubre de 2012

En la diversidad está la riqueza


 

La inicitiva #CarnavalSalud ha vuelto y en esta ocasión nos proponen opinar sobre  "Profesionales de la salud: ¿redes exclusivas, generalistas o improvisadas?" . Me ha costado decidirme a escribir algo sobre el tema (tanto como que el domingo 7 es la fecha límite y estamos a casi 5) pero no hay nada como un pequeño empujoncito para que una acabe de animarse! ;)

¿Qué tipo de redes sociales les gustan a los profesionales de la salud? Pues no sé lo que les gustará a los demás, pero os diré mi opinión. Personalmente me gustan las diversas, donde se puede interactuar con otros profesionales, pacientes... No digo que las exclusivas no estén bien, sólo que nunca he formado parte de una y, a día de hoy, no me veo teniendo continuidad en una así, aunque nunca se sabe. 

Dentro de las redes diversas, generales, donde puedes encontrarte con todo tipo de gente (si bien, como es lógico, tiendes a juntarte con aquellos con quienes tienes una mayor afinidad, intereses en común... ), la que me gusta más es Twitter. Creo que es una gran herramienta gracias a la cual he conocido mucha gente dentro del mundo de la salud con quienes, además de aprender y compartir información, he pasado buenos momentos.

Ahora conozco a: enfermeras/os, médicos de otras especialidades, fisioterapeutas, gestores, psicólogos (sobre todo psico-oncólogos), estudiantes de medicina, residentes, periodistas, farmaceúticos, técnicos de RRHH...  y muchos más profesionales relacionados con el mundo de la salud que enriquecen mi visión como oncóloga radioterápica con sus distintos puntos de vista. 

Pero no sólo aprendo de otras especialidades y profesiones, sino que también me ayuda como oncóloga radioterápica gracias a otros oncólogos o los propios pacientes oncológicos que tienen blogs donde me dan una perspectiva importantísima en mi especialidad.

Con Twitter puedo interactuar, resolver dudas (a veces en menos de un minuto)... y, aunque últimamente la interacción ha bajado mucho y siento que todos compartimos pero cada vez opinamos menos, sigo pensando que como profesional  me es muy útil y es el tipo de red que me gusta. Por poneros un ejemplo, esta entrada surgió gracias a esa interacción y os aseguro que como éste son muchísimos los ejemplos de todo lo que puede nacer gracias a una red social como ésta.

Dicho todo ésto de Twitter, quería terminar diciéndoos dos palabras sobre Facebook y LinkedIn:

Facebook: No me gusta demasiado pero es la que me permite mantener un mayor contacto con mis amigos. Eso sí, como profesional, lo de las páginas sobre un tema u otro, para juntar la información, opinar, interactuar... no acaba de convencerme y no me meto en ellas.

LinkedIn: Incapaz de pillarle el hilo... Sé que tiene mucho más potencial del que le veo, pero nada, no lo consigo. Abierto mi perfil, no lo actualizo nunca. ¡Quizás algún día lo logre!




lunes, 23 de julio de 2012

Los eventos y jornadas 2.0, ¿son útiles? #CarnavalSalud


Desde Wikisanidad nos han propuesto comenzar a "carnavalear" una vez al mes y, como ellos mismos nos explican, nos animan a hacerlo " para promover la reflexión y el debate en los temas que preocupan a todos los actores de la salud. Así, #CarnavalSalud propone a todos los que quieran participar, escribir un artículo en su blog sobre el tema común propuesto cada mes. El estilo del post es libre, lo importante es escribir sobre el tema acordado.a todos los que quieran participar, escribir un artículo en su blog sobre el tema común propuesto cada mes. El estilo del post es libre, lo importante es escribir sobre el tema acordado."

Este mes el tema propuesto es: ¿Son útiles los eventos y jornadas sobre salud 2.0?

Puede que guste más o menos lo que voy a decir, ya que muchos de los que me leéis sois quienes organizáis dichos eventos y jornadas y os esforzáis para que todo vaya bien, pero creo que sus resultados no son proporcionales al tiempo que las personas que están detrás invierten en ellos.

Como usuaria de twitter, seguidora de muchos y amiga de varios, os diré que creo que esos eventos son la excusa perfecta para hacer un hueco en nuestras agendas, conocernos y por fin poner cara a quien llevamos meses (e incluso años) siguiendo, compartiendo opiniones, aprendiendo... sobre salud 2.0 y mucho más. 

Pero la jornada, aunque es cierto que a veces nos aporta cosas nuevas a quienes llevamos tiempo detrás de ésto de la salud 2.0, normalmente es poco. Por otro lado, para los que llegan de fuera de este mundo, generalmente animados por uno de nosotros, a veces tienen un nivel demasiado "alto", y se pierden con términos que no entienden (RSS, URL, Hastagh, RRSS, TIC... --> "pero eso que éh?!"). No tienen twitter, ni blog ni nada por el estilo y muchas veces se habla como si todos supieran de ese mundo cuando realmente no hay nada más lejos de la realidad. (Y cofieso que, aún teniendo blog propio y compartiendo información por las redes sociales, la primera vez que las oí me quedé de piedra, pero disimulé genial, eh Clara? ;) ) 

Eso sí, al igual que digo ésto, digo que en esas jornadas, cuando con el final llega la hora de comentar lo que se ha dicho, si se está de acuerdo o no, qué se hace en cada centro o qué hace cada profesional, qué se propone para mejorar... es interesante y es lo que más aporta de ellas (sobre todo cuando hay gente como Mònica, Miguel...detrás, animando el debate). Porque por pocos que vayan, siempre hay alguno de fuera que da una opinión diferente, crítica, que nos motiva a mejorar. Es más, hay hasta quien sale de la jornada dispuesto a abrirse una cuenta en Twitter o escribir un blog.

Si ponemos todo en una balanza, ¿compensa?

Uf! No sé qué deciros, sí pero no...Sí por conocer, compartir... pero eso ya lo hacemos a diario por medio de las redes sociales y la mayor parte de quienes tenemos interés en ellas hacemos por meternos desde casa. Mi pregunta es ¿quien no está metido en ellas, quien no comparte, quien, en el fondo, no muestra interés por esto del 2.0, realmente va a salir convencido de una de esas jornadas? Yo creo que no, y quien lo está, va a la jornada y empieza o lo hace por su cuenta, porque, como nos dice siempre Olga, "querer es poder" y si uno tiene interés se busca cómo empezar. (Incluso las personas mayores por sus hijos, nietos, sobrinos... si quieren empezar, lo hacen y sé de uno que si hoy estuviera con nosotros estaría más que metido y con la actualidad de España en este momento compartiría su, para mí siempre valiosa y sabia, opinión)