miércoles, 19 de mayo de 2010

Un mes complicado

Hola de nuevo,

Como ya os dije en la última entrada, el mes de Mayo se planteaba complicado y no me faltaba razón. Está siendo un mes "anormal": a nivel profesional estoy viviendo muchos cambios, sobre todo noto la responsabilidad que trae consigo ser la Rmayor del Servicio (la frase "Eres la mayor" dando a entender que hay muchas cosas que debería saber y haber hecho, está a la orden del día), además, tengo varios trabajos por hacer, hemos tenido cambios en la distribución de los pacientes con varias charlas con los adjuntos de por medio y, aunque no voy a entrar en el nivel personal, también ahí está siendo un mes intenso y diferente.

La semana pasada fue mala por varias cosas y, aunque yo no me daba cuenta, al parecer mi cara lo decía todo (más de una vez me han dicho que se me nota mucho cómo estoy por mis gestos, mirada... y, a pesar de que siempre he mantenido que no hago ningún gesto ni pongo ninguna mirada "especial", al menos no intencionadamente, va a ser que sí...) El viernes pasado mis adjuntos hicieron una serie de cosas, me dieron una serie de refuerzos positivos que me hicieron saber que es así. Y la verdad es que se lo agradecí mucho, a lo mejor os parece una tontería, pero llegué a emocionarme. Necesitaba esos estímulos y gracias a ellos la semana terminó mucho mejor de lo que empezó.

Por último esta semana he empezado mi rotación en Radiofísica y lo he hecho asustada, estresada, con miedo a que me preguntaran y no saber ni entender nada. El sábado tuve guardia y el domingo me lo pasé intentando estudiar sin éxito, así que el lunes llegué sin saber qué hacer, qué decir, con quién ir... Pero, para mi sorpresa, todo ha ido mejor de lo que pensaba. Me han acogido con los brazos abiertos, están muy pendientes de mí, me explican cosas sobre los tratamientos, las planificaciones... y ahora les entiendo mejor. Los médicos "pintamos" los volúmenes de tratamiento y les decimos las dosis que queremos dar con unos límites que hay que respetar en los órganos de riesgo. Cuando uno no lo ve desde su punto de vista, a veces asume que todo es posible y no es así... ver cómo los diseñan me está haciendo hacer plantearme muchas cosas a la hora de pedirles algo y, a veces no nos queda otra, el tumor está donde está y no podemos cambiarlo, pero otras podemos cambiar un poco dichos límites y conseguir así que las planificaciones queden mejor. Además estamos teniendo una relación de total simbiosis y, aparte de estar conociendo mejor a los resis y adjuntos de radiofísica, les estoy contando cosas de la clínica que ellos desconocen y les viene muy bien saber. Como me decía hoy una de las residentes "Para vosotros los pacientes son personas con nombre y apellidos, para nosotros son nºs de historia. Nos viene muy bien que nos contéis estas cosas". Y me alegro, trabajar en equipo es lo mejor que se puede hacer.

Por otro lado, la parte positiva es que he aprendido que siempre hay que llevar la mejor de las sonrisas puesta. Me he llevado muchas malas caras, más de una vez he pensado en mandarlo todo a la mierda y dedicarme a otra cosa, responder en más de una ocasión... pero me he aguantado, lo he reflexionado y me he dado cuenta de que no merece la pena. Si se es amable, si no se salta a la primera de cambio sino que se piensa sobre por qué te han dicho o hecho algo en concreto acabas viendo que a lo mejor tenían su motivo. Puede que a tí no te falte razón, pero también puede que la otra parte tenga sus razones para haberse comportado así. Es más, si se equivoca suele acabar reconociéndolo y, si bien puede que no te pida perdón, sí que te trata bien y a la hora de hacerte un favor no lo duda. Al menos es lo que estoy viviendo yo y de ahí que esta mañana, haciendo mi labor de Rmayor con mi R2 que se incorpora al servicio el lunes que viene, le he aconsejado que se tiene que pensar las cosas dos veces antes de saltarle a un adjunto, técnico, enfermera, físico... que a veces se quedará con las ganas, pero si no lo hace, puede que lo pase mal en varias ocasiones como me ha pasado a mí, pero a la hora de la verdad acabarán apoyándole, animándole y echándole una mano cuando lo necesite. Y por supuesto él, más majo, me ha dicho "Tere, si a tí te aprecian". En fin, sin palabras, ¡es un encanto!

Así que por favor, no dejéis de sonreir nunca y ser todo lo amables que podáis. Tarde o temprano recogeréis vuestros frutos, de verdad.

Para terminar esta frase que me encanta:

"La vida es como un espejo, te sonríe si la miras sonriendo"

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