jueves, 29 de septiembre de 2011

¿Empezamos con el 28?


Hay días que pasan cosas inesperadas que te hacen plantearte muchas otras. La vida es única, especial y hasta me atravería a decir que tan mágica que nunca se sabe qué te deparará.... Hoy escribo, pero mañana quién sabe. 

Ayer sucedió algo que me ha hecho ver lo afortunada que soy por seguir aquí. A veces, de una forma egoísta que no puedo evitar, pienso que si yo faltara no pasaría absolutamente nada. Habría una persona menos, pero la vida sigue, el tiempo pasa y, por suerte, no hay nadie imprescindible. Pero si por mi culpa faltara alguien más, entonces sí que siento que se me viene todo encima. No debería pensar en el "y si...", lo sé, y no debería soltar las barbaridades que suelto a veces y menos a quienes más quiero y me importan, pero cuando veo todo negro, cuando para mí el gris deja de existir... sólo quiero llorar y aislarme.

Empecé el día sintiendo que la vida me sonreía y tenía que sonreirle al enterarme que una paciente había hablado de mí diciendo "La doctora que tiene un ángel en la cara". Pensé (y sigo pensando): "¡Qué cosas tan bonitas me dicen!. ¡Mis pacientes son unos soletes!" Y me sentía feliz, con sus palabras, sin saberlo, acababa de darme una buena dosis de autoestima (esa que tanta falta me hace a veces). Pero pasó el día, la tarde y llegada la noche sucedió algo que me hizo descubrir que lo que tengo es un ángel conmigo (al menos así lo sentí cuando pasó). Entiendo que hablar de ángeles, creencias... es complicado, yo misma creo en ciertas cosas pero en otras muchas no. Lo que es cierto es que desde que perdí a cierta persona siento que está conmigo, no sólo en mis recuerdos, sino que forma parte de mí y ayer, podéis llamarlo suerte, sí, pero creo que me protegió.

No voy a contaros lo que pasó, sobra, pero hoy puedo decir que tengo la suerte de estar viva. Era una de las cosas que más temía y al suceder no sólo no me encontré sola sino que recibí el apoyo y la ayuda incondicional de un amigo de los de verdad y no sólo de él, sino de personas a quienes no conocía de nada que me trataron como todo el mundo desea que se le trate en un momento así: Con amabilidad, cariño y comprensión. Son tantas las casualidades, tantas las cosas que hicieron que hoy esté aquí contándoos ésto que no sé, puedo deciros que la vida me ha regalado una segunda oportunidad.

A lo mejor parece que me estoy pasando diciendo ésto, no lo sé, puede que sea así, pero estaba sola, perdida, asustada... no sabía qué hacer y enseguida me ayudaron, me apoyaron y me hicieron todo mucho más fácil. Esto puede extrapolarse a cualquier ámbito, y si hablo del mío, de la Medicina, os diré que ayer, en cierto modo, yo era "la paciente" asustada, perdida... y que todas las personas que se han cruzado en mi camino desde las 21:07 h del 28 de Septiembre del 2011 me hayan tratado con humanidad y compresión es algo que siempre agradeceré (es escribir estas líneas y saltárseme las lagrimas). Es tan fácil para quien lo conoce hacer que otros como yo ahora mismo se sientan mejor que ¿por qué no hacerlo?. Ahora mismo sólo puedo decir ¡GRACIAS!

Soy especial, y mucho, tanto como que hay veces que cuesta entenderme y aguantarme. Quienes más me conocéis lo sabéis bien.  Tengo mis cambios de humor y, aunque sé que soy afortunada por todo lo que acabo de deciros, un cierto sentimiento de culpa al no sentirme merecedora de todo el cariño que recibo está presente, no consigo quitármelo y lo pe