Hoy quería escribir una entrada sencilla de algo de lo que seguramente se ha hablado en muchas ocasiones pero que últimamente no paro de recordar a mis pacientes que es:
"Cuando vayáis a una primera consulta con un médico, llevad siempre encima una lista con todos los medicamentos que tomáis."
Ahora que cada vez esta todo más informatizado no paro de escuchar lo de: "Pero no viene ahí?!" (señalando el ordenador)
Es entonces cuando muchas veces les digo: "No, no está todo lo que toman" o "No está actualizado desde..."
Algunos me miran extrañados pensando: "Tanta informática y luego no tienen todo lo que tomo?; Si ya se lo dije al médico que me vio el otro día!..." En parte les entiendo, pero, informatizado o no, la medicación es algo que en algunos casos cambia con frecuencia, sobre todo si se trata de fármacos para los dolores (cosa bastante frecuente en una especialidad como la mía).
Es importante que el "tratamiento habitual" conste en la historia clínica y se vaya actualizando en cada visita (cambios no sólo de medicamentos, sino también de dosis). ¿Por qué? Porque si no sabemos qué toman, más de un paciente y más de dos acaban llevándose dos medicamentos iguales pero en distintas presentaciones y... en fin... Bueno, bueno no es, e incluso puede ser malo...
Están los que dicen: "¡Tomo esa roja y pequeñita!" (está clarísimo!!!) y claro, ojalá supiera cuál es gracias a esa descripción.... pero ¡No! Es más, a veces acabamos suponiendo de más y... mal, mejor que nos dejemos de adivinaciones que podemos equivocarnos y con estas cosas no se juega.
Así que, esta entrada es para pediros que siempre que vayáis al médico llevéis una buena lista con los medicamentos que tomáis, si son 2 y los sabéis no hace falta pero si no es así, o si váis acompañando a vuestros padres, tíos, abuelos... y toman varias cosas, acordaros de que los lleven bien apuntados. ¡¡¡Se agradece tanto!!! Y os aseguro que así todo va mucho mejor.
En mi caso llevo un par de días en los que un paciente con dolor me dice que toma algo que no recuerda pero que no le funciona y... en fin, ¡no sé que darle! Paso al interrogatorio con todos los que recuerdo por ver si alguno le suena pero... a veces ni con esas y ... ¿qué hago? Acabo mandándole algo que creo que no toma y puede irle bien y le recalco la importancia de que el próximo día me traiga todo apuntado para dejarlo en la historia.
Cada vez está todo más informatizado, ahora podemos ver lo que se le ha puesto en el último ingreso o en la útima consulta con sólo un click en el ordenador pero... lo dicho, los medicamentos cambian, a veces esos informes que tenemos en el ordenador no están actualizados, la memoria falla (y más con los nervios asociados a la visita al médico), y no, a día de hoy no somos adivinos. Os aseguro que todo va mucho mejor y más rápido cuando la tenemos a mano. ¡Gracias!
