Mostrando entradas con la etiqueta sonreír. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sonreír. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de febrero de 2015

Reviviendo el otro lado


Come in, sit back, relax and make yourself wonderful
Hace unos días que reviví lo que es estar al otro lado, no como paciente sino como familiar y he vuelto a comprobar que estar ahí no es fácil. El hospital como médico o profesional sanitario puede ser cansado, agobiante... pero ni punto de comparación a lo que se siente cuando se está en el lado del paciente o su familiar, eso sí que es duro y agotador. 

Hemos tenido la suerte de que ha ido todo muy bien, pero quizás se podría decir que las condiciones en la planta no eran las que en un principio nos hubieran gustado y si digo ésto no es porque no haya salido contenta con el resultado ya que a día de hoy priorizo cosas como los profesionales que nos han atendido y el tratamiento que nos han hecho y eso para mi, en líneas generales, ha sido de 10. Estoy contenta por cómo ha salido todo, siento que hemos estado en las mejores manos en las que podíamos estar y estoy muy agradecida.

Lo de la planta lo digo porque nuestra habitación fue triple, tirando a estrecha, con un baño para tres (algo que, cuando hay preparaciones como la limpieza intestinal que es precisa para ciertas cirugías y te toca con otro compañero o incluso otros dos que se encuentran en la misma situación puede originar cuadros muy embarazosos. Sí, todo pasa y hay que tomarlo con humor y quitar hierro al asunto ya que no queda otra pero... ¡uf! Por mucho que lo hagamos el paciente lo pasa mal). Quizás a muchos de los que me estáis leyendo ahora mismo os pilla de sorpresa lo de la habitación triple pero sí, todavía quedan de esas habitaciones y en más hospitales de los que imagináis. Eso sí, nos tocaron compañeros muy agradables con quienes la convivencia fue muy buena y no podemos quejarnos en ese aspecto, fuimos afortunados y no cambiaría esa habitación triple por una individual en otro hospital con otros profesionales por nada del mundo. Aunque he de decir que creo, espero y deseo, que estos hospitales puedan ir reformándose poco a poco y, al menos, pasar a que las habitaciones triples sean algo excepcional.

Por mi parte, como médico que se formó allí sólo puedo decir que me trataron muy bien y pude elegir meterme más de lo que me metí. Si no lo hice fue porque ante todo era familiar y hay momentos en los que los nervios pueden hacer saltar emociones que siento es mejor quedarse para uno mismo. Hace años viví una situación totalmente distinta y, aún sabiendo las diferencias, el miedo a esas caras que ya vi en su día hizo que prefiriera mantenerme al margen en todo momento.  En esta ocasión, que tanto enfermeras, auxiliares, anestesistas, cirujanos, compañeros oncólogos radioterápicos... me fueran diciendo lo bien que estaba yendo todo a lo largo de la cirugía me ayudó muchísimo.

Otra cosa que no quiero dejar de recalcar en esta entrada es algo que a veces yo misma no puedo evitar pero que no debemos olvidar:  nuestros pacientes y sus familias y amigos no están en la situación que querrían, están angustiados, asustados... y a veces nos pueden resultar "pesados", "agobiantes", con preguntas que a nosotros nos parecen de perogrullo pero para ellos no lo son y se merecen que les respondamos con amabilidad y, si la ocasión lo merece, con una sonrisa que transmita confianza y calma. No digo que sea fácil, sé que muchas veces no lo es sino más bien todo lo contrario, pero no os imagináis lo que puede ayudarles en determinados momentos. Durante todo ingreso es probable que en algún momento no recibamos esa amabilidad que esperamos y deseamos y en esta ocasión no fue diferente pero lo cierto es que predominó lo bueno así que, para concluir, a día de hoy puedo decir que todo fue bien y estamos contentos. Un paso más superado, ahora a seguir avanzando y confiando en que todo siga la misma línea que hasta ahora.

Muchísimas gracias a todos los que os habéis interesado por cómo ha ido todo. He recibido y transmitido todo vuestro cariño y apoyo y nos ha sentado genial.

Para terminar hoy no puedo menos que compartir la lista que me ayudasteis a crear y que tanto me gusta y anima.


viernes, 4 de julio de 2014

Sonrisas a demanda



El mes pasado nos unimos desde Carpe Diem al proyecto #A1000Manos al que nos invitaron dos grandes amigos como son Iñaki y Rut. Buscaban sonrisas y no dudamos en poner nuestro granito de arena con: Recopilando sonrisas con #A1000manos.

Ahora nos encontramos con que han juntado todas las aportaciones en un libro que podéis descargaros gratis en el siguiente enlace:

portada Proyecto #a1000manos


Desde SobreviviRRHHé! nos animan a compartirlo y hemos querido hacerlo porque nos gusta y nos hace mucha ilusión ser parte de él. ¡Gracias a los dos por el regalazo!.

A los que me estáis leyendo, ya sabéis, si os apetece, no tenéis más que pinchar en el enlace de arriba y bajároslo, seguro que os saca más de una sonrisa.


martes, 3 de junio de 2014

Recopilando sonrisas con #A1000Manos


Cuando dos buenos amigos como Iñaki y Rut te proponen participar en algo es imposible negarse y, no sólo porque se hacen de querer (y mucho), sino porque sabes que seguro que es un proyecto cargado de ilusión que te va a hacer pasarlo bien. Nada más ver la imagen del Proyecto #A1000Manos te queda claro que será así:


En Enero del 2013 ellos decidieron unir sus blogs los primeros martes de cada mes en torno a una fotografía y con muchas ganas de arrancar una sonrisa a todos los que los leemos. Llamaron al proyecto #A4manos. Pues bien, este mes quieren que todos los que tenemos un blog y ganas de jugar con ellos a hacer más feliz la vida quienes nos rodean y, por extensión, a uno mismo, nos unamos a #A1000Manos. Así que aquí estamos con nuestra pequeña aportación.

Son muchas las formas de las que podemos hacer sonreír a quienes nos rodean y para mí la más sencilla es sonriendo. Así lo dice esa frase que tanto me gusta y que forma parte de Carpe Diem:

"La vida es como un espejo, te sonríe si la miras sonriendo"

Se trata de una forma sencilla por el hecho de lo que nos supone, tan sólo un pequeño gesto, pero no siempre es tan fácil sonreír cuando no se ha tenido el mejor día. Eso sí, estaréis de acuerdo conmigo en que, si se consigue, es muy gratificante. Lo dice una que en su propia bio de Twitter lo comenta:


Personalmente tengo mis épocas, mis días... pero os aseguro que lo intento y creo que voy progresando adecuadamente. Por poner un ejemplo, hoy he tenido la revisión de los pacientes que vienen al tratamiento por la tarde y, gracias a ellos y por ellos, no he parado de sonreír, lo que ha conseguido que ahora mismo esté aquí, escribiendo este post animada y motivada a, según lo termine, seguir exprimiendo el día haciendo cosas que tengo pendientes. Y es que con una sonrisa y una actitud positiva todo se lleva mucho mejor.

Pero ya os he dicho que no siempre lo consigo y hace una semana escribí sobre uno de mis malos momentos como médico. Necesitaba desahogarme y entre vuestro apoyo y comentarios como el de Santi, la hija de uno de mis pacientes al que aprecio mucho, he conseguido pasar página y seguir trabajando como hasta ahora por mis demás pacientes, que se merecen una médico cercana y sonriente, y no una médico quemada y desanimada.

Porque sí, las sonrisas llaman a las sonrisas y todo sea por conseguir hacer sonreír a quienes no están pasando por su mejor momento intentando que todo les sea más llevadero. Puede que con cierta frecuencia "suspenda" en mi sonrisa casera... cuando me siento sola y me da por considerar (erróneamente) que para sonreír para mí me lo ahorro...  pero con ellos nunca dudo que siempre merece la pena. Por ellos, por mi gente, porque ayuda a hacer más feliz la vida quienes nos rodean y, por extensión, a mi misma, tengo claro que una sonrisa vale millones.

Para terminar una de las canciones que me hacen sonreír y, como hoy es el cumpleaños de una buena amiga, se la dedico ;)



martes, 6 de mayo de 2014

"Si es posible, con una sonrisa"


Estos días, preparando la charla que daré en las Primeras Jornadas sobre Cuidados Paliativos 2.0, descubrí un largometraje documental titulado "Las alas de la vida" que confieso no conocía y os recomiendo.

Argumento: "El médico Carlos Cristos, que a sus 47 años padece una enfermedad terminal, llama a un amigo, director de cine, para que filme su lucha por la dignidad en el vivir y en el morir y, sin dramatismo y "si es posible con una sonrisa", transitar juntos por el complejo escenario creado entre los umbrales de la vida y la muerte.

A mí me emocionó y me recordó cómo puedo a llegar a "desperdiciar" algunos días de algo tan valioso como es la vida con preocupaciones o bajones que bien sé no me van a llevar a ningún sitio (no niego que de vez en cuando sienta genial desahogarse pero...).

Os dejo el enlace por si no lo habéis visto todavía y os animáis.


"Mientras haya música seguiremos bailando y si es posible, con una sonrisa"

Para terminar, y porque si no lo digo no sería yo, tengo que compartir con vosotros que ayer, la futura R1 del Gregorio Marañón, Arantzazu (@arantxa_dr), vino a verme a mi hospital. En cuanto la vi supe que me iba a caer muy bien y así fue, es un sol, con ese temor a lo nuevo, a lo desconocido... pero que estoy segura encajará genial en el servicio y será una gran oncóloga radioterápica. Intenté contarla todo lo que consideré más importante de la especialidad, nuestro día a día, mi experiencia en el Gregorio Marañón... y contesté a sus preguntas (pocas, no sé si por el nervio, porque yo no paraba de hablar o porque realmente le estaba dejando claras las cosas más importantes). El caso es que me hizo mucha ilusión verla y me alegró la tarde. Su futura CoR, Marina, también habló conmigo vía mail antes de elegir y creo que van a compartir una gran residencia juntas. ¡Suerte chicas! Aquí ando para lo que haga falta :)



(he repetido canción pero... ¡es genial!, y mi tono del móvil ;))


sábado, 29 de junio de 2013

Buscan 85000 sonrisas, ¿te animas?



Hace unos días un buen amigo pensó que esta iniciativa era genial para difundirla en Carpe Diem y no le faltaba razón, por eso hoy la comparto con vosotros:

"Hasbro Iberia, en el 85 aniversario de su marca PLAYSKOOL, presenta 85.000 Sonrisas, una acción solidaria que tiene la finalidad de ayudar a los niños enfermos de cáncer atendidos por la Fundación Aladina. 

Gracias a esta iniciativa, se creará una sala de juegos en la Unidad de Oncología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, con el fin de mejorar la calidad de vida de estos niños.

Esta acción solidaria busca alcanzar 85.000 sonrisas para “regalárselas” a los niños enfermos de cáncer de la Fundación Aladina, en forma de una completa sala de juegos que permita hacerles más llevadera su estancia en el centro sanitario madrileño.

Para colaborar, el usuario puede entrar en www.playskool.es/85000-sonrisas, y con solo este sencillo gesto estará donando una sonrisa al proyecto solidario. También puede subir una fotografía a la “Galería de Sonrisas” que encontrará en la web, para inspirar a los niños a sonreír, o participar a través de la APP en el perfil de PLAYSKOOL en Facebook "

Como podéis ver es tan sencillo como hacer click, ¿os animáis?


martes, 3 de julio de 2012

Los beneficios de la risa



Cuando esta mañana he visto la imagen de arriba con todos los beneficios de la risa he pensado que tenía que ir al blog sí o sí, no sólo por compartir algo que (aunque puede que muchos ya sepáis) sino porque nunca es malo recordarlo (empezando por mí misma).

Como dice el siguiente artículo:


 "personality aspects of extraversion, neuroticism, and conscientiousness, as well as dispositional optimism which may contribute to successful aging."

No sé qué pensaréis vosotros, pero a mí no me extraña que muchos de los más longevos sean extrovertidos, optimistas, abiertos... Si es que cuando uno sonríe, ríe... parece que todo sale mejor, ¿no os pasa? Personalmente lo hago menos de lo que debería pero estoy en ello. 

Y es que ya lo dice Chamfort:

El día peor empleado es aquél en que no se ha reído 

¡A reír más! ;)


viernes, 11 de noviembre de 2011

Más 11 que nunca



Hoy, es el 11º 11 del 2011 y se cumplen 3 años y medio desde que le perdimos. Sé que se dicen muchas cosas como que no hay pena que 100 años dure y que el tiempo todo lo cura, quiero pensar que será así, pero nunca le olvidaré. Soy parte de él, él siempre será parte de mí y hoy, quizás porque son muchas las cosas que se juntan, le echo mucho de menos. 

Mi intención era escribir una entrada especial por tratarse de un día tan señalado, pero la semana está teniendo más bajos que altos y me es imposible. Siento que no consigo hacer las cosas bien, en el trabajo me veo superada por algunas situaciones...

Por suerte tengo una motivación, mis pacientes. Ahora que estoy lejos de mi gente son ellos quienes consiguen que quiera sonreír por mal día que tenga. Incluso cuando una sensación de impotencia y miedo a hacerlo mal me invade y he de escaparme, desparecer durante unos minutos, para poder soltar unas lágrimas a solas, aparecen ellos y mejoran lo que parecía inmejorable.

En fin, será que necesito un cambio, otro cambio, esas gafas rojas de Taite que tantas veces pierdo...

Menuda entrada me ha salido, lo siento, no se merece que nadie la lea, perdonadme. Para terminar una canción que le gusta mucho a mi madre, el 9 de noviembre es su cumpleaños, y la de veces que la habré escuchado:

"Quien la escribía versos dime quien era
Quien la mandaba flores por primavera 
Quien cada nueve de noviembre 
Como siempre sin tarjeta 
La mandaba un ramito de violetas" 


Esta era mi entrada inicial, pero varias cosas han hecho que cambie y consiga sacar la mejor de mis sonrisas. 

Para empezar, ayer, cuando estaba a punto de irme a la cama me encontré con este post de Iñaki en SobreviviRRHHé!: 11/11/11: hoy todos somos Mafalda. #mafaldaday con una respuesta tal, que me he encontrado mi TL lleno de Mafaldas, Felipes, Susanitas, Manolitos... y cómo no sonreír ante éso, imposible. El #mafaldaday (ideado por Inés) ha sido genial y no puedo más que agradecéroslo a todos los que habéis participado. GRACIAS!!!

Al acostarme con una sonrisa y levantarme con otra he conseguido afrontar el día de una forma más positiva y, aunque no he parado hasta hace un rato, he logrado relativizar las cosas. Quien dijo lo de: "La vida es como un espejo, te sonríe si la miras sonriendo" estaba lleno de razón.

Además, para terminarlo, he podido compartir parte de mi día con tres de las personas más importantes de mi vida así que... ¡Qué más puedo pedir!

Sólo decir que, ahora creo que sí que es una entrada que se puede leer. Rut, como mi conchi y amiga, ¿qué te parece cómo he progresado a lo largo del día? 

No podía acabar de otra forma:





viernes, 26 de agosto de 2011

Alegrías hasta en el peor de los días


¿Por qué merece la pena sonreír? 
¿Por qué merece la pena mirar a los ojos a nuestros pacientes cuando les explicamos un tratamiento o una prueba? 
¿Por qué merece la pena ser amable e intentar empatizar con nuestros pacientes, esos que tenemos delante día a día, preocupados por algo tan importante como es su salud, con miedo a lo desconocido, al qué le diremos y qué prueba les haremos, cómo les trataremos y, lo que más angustia de todo: irá bien, es peligroso, es grave?
...

Porque a mi modo de verlo, como dice la siguiente frase y ya he puesto aquí en alguna ocasión:

" La vida es como un espejo te sonríe si la miras sonriendo"

Y como dice mi canción favorita de Jorge Drexler:

"Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma."

El martes, no tenía el mejor de mis días y estaba con la sensación de que todo me salía mal, que todo estaba contra mí... Vamos, un día de esos en los que una está de que no, negativa y pesimista. Pero cuando parecía que la única solución era que el día se acabara de una vez por todas... llegó mi alegría del día, lo mejor de mi día:  Acabó el tratamiento un paciente mío y, por el trato recibido durante los casi dos meses del mismo en la máquina, en las revisiones... Nos regaló a todos la siguiente tarjerta: 


 


No es que cada paciente que acabe el tratamiento deba hacer algo así ni mucho menos, cada paciente es único y es capaz de sacarte esa sonrisa de una manera. Por eso soy lo que soy, por eso hago lo que hago y, a pesar de que a veces no hay solución y las cosas van mal, o no todo lo bien que esperábamos o nos gustaría, soy feliz. Sí, siento que he nacido para ser médico y no médico, sino médico especialista en Oncología Radioterápica.

Para terminar, cómo no, la canción de Drexler, Todo se transforma:






miércoles, 18 de mayo de 2011

Sonreír y reír facilita las cosas


En los próximos días tengo varias despedidas, comenzando por las de mi servicio (mañana, al mediodía, de piscolabis con todo el servicio y el viernes nos vamos de cena adjuntos, residentes, exresidentes, jefes...). Luego llegan  la general de todos los R4-5 del hospital y las de mis amig@s, familia... 

Muchas son un hasta luego, con un "¡veniros a verme cuando queráis!" pero... no dejan de ser despedidas. Cuando me fui a Barcelona durante 2 meses lo pasé mal así que ahora que es para mucho más tiempo, puede haber de todo. 

Ayer, entre los nervios ante el cambio que llega, la pena... empecé a escribir una entrada un tanto tristona. Estoy pensando en qué puedo decir a los que han sido mis compañeros durante estos 4 años y no consigo centrarme porque, en cierto modo, no quiero despedirme.  No acabo de asumirlo.

Pero hoy me he levantado pensando en lo de "La vida es como un espejo, te sonríe si la miras sonriendo". Me he puesto La Casa Azul y ha sido "mano de santo, oigan".




He empezado a ver vídeos suyos y he acabado poniéndome este que os dejo varias veces. Muchos lo conocéis ya, a los que no lo habéis visto todavía os lo recomiendo. ¡Fijaros en el baile! Me tiene fascinada, tanto que estoy intentando aprendérmelo. Los resultados... en fin... una hace lo que puede pero se pierde mucho así que mejor lo dejamos en un "sin comentarios" Eso sí, es verme con  Youtube en modo pantalla completa, el volúmen al máximo y yo "siguiéndoles" y... ¡jajaja! Me estoy riendo mucho.

No me cabe ninguna duda de que la capacidad de reírse de uno mismo de vez en cuando no viene nada mal. A mí me ayuda a desestresarme mucho, aunque seguro que mi buena amiga Rut (que además es mi coach particular! :)) sabe mucho más de todo ésto. De hecho, si no lo conocéis, os recomiendo su blog: La verdad absoluta no existe. ¡Seguro que os encanta!

Hoy me siento afortunada porque como dice Habib Bourguib:

"Afortunado el hombre que se ríe de sí mismo, ya que nunca le faltará motivo de diversión."

Y, para terminar, recordaros:

"El día peor empleado es aquél en que no se ha reído"
Chamfort