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lunes, 8 de abril de 2013

Dudas comunes sobre la Oncología Radioterápica


Hace un par de años que, motivada por un buen amigo, comencé a escribir sobre mi mundo como médico, la Oncología Radioterápica. Pasó el tiempo y, al ver que eran muchos los estudiantes de medicina que se interesaban por ella, creé una cuenta de correo para que me consultaran lo que quisieran (ellos y también cualquiera que tuviera una duda sobre ella en la que pudiera llegar a servir de ayuda).

Como escribí hace tiempo, todo cambia, el tiempo pasa, y ahora estoy en una época de mi vida en que no le dedico todo el tiempo que me gustaría. Encima tuve unos problemas técnicos que no me ayudaron y ni celebre el tercer aniversario del blog.  

Dentro de poco es la elección de plazas MIR así que quiero celebrar los 1135 días de blog retomando las entradas que pueden servir de ayuda, recalcando las preguntas más comunes que me hacéis.

La primera es la que escribí cuando terminé la residencia, ¡hace casi dos años!, y se trata de Cuatro años inolvidables.  En ella os remito al blog de Anna y la entrada que me pidió que escribiera preguntándome una serie de dudas comunes cuando uno se encuentra frente a la elección de la que será su especialidad durante los próximos 4-5 años. Se trata de:  Mamá, quiero ser oncóloga radioterapeuta. En ella os hablo de cómo es mi especialidad y cómo fue mi experiencia en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid (guardias, rotaciones, sensaciones...).

Hay una preguntas que se repite constantemente en los correos que me mandáis y es: ¿Es tan técnica como parece? ¿Hay que saber mucho de física? Os diré que sí que tiene una parte de física pero que para llevarla a cabo están los Radiofísicos. Nosotros, como médicos, tenemos que conocer una serie de conceptos básicos, pero cuando llegamos allí todos empezamos de un nivel bastante bajo de física y vamos aprendiendo con el paso del tiempo. No es algo que deba agobiaros ya que se estudia poco a poco lo que se va necesitando y, para la parte más complicada, están los físicos propiamente dichos.

Otra pregunta que, según están las cosas a día de hoy, me hacéis a menudo es: ¿Qué salidas tiene? ¿Hay trabajo? Os diré que actualmente no están las cosas demasiado bien, pero confiamos en que de aquí a 4 años que acabéis, si decidís hacerla, el tema mejore. Personalmente decidí salir de Madrid y no me puedo quejar porque trabajo haciendo lo que me gusta. Además, he tenido la posibilidad de meterme más en un mundo que me encanta, donde espero seguir profundizando a lo largo de mi vida profesional: la braquiterapia.

Por último soléis preguntarme mucho sobre los hospitales donde hacerla, yo os hablo de Madrid y nunca dejo de recomendaros el mío, el Gregorio Marañón, por todo lo bueno que me llevé de los 4 años que pasé allí. Pero siento no saber mucho de los hospitales de fuera, si queréis preguntarme sobre alguno en concreto, podré deciros cuál es mi opinión o lo que sé de él, si sé algo. Pero en general no puedo ayudaros mucho en ese aspecto.

Para acabar, la segunda entrada que no puedo dejar de recordar un día como hoy es la del año pasado, donde me llevé muchas alegrías con todos los que decidieron hacer una especialidad que tanto me gusta: A los futuros Oncólogos Radioterápicos.

La canción de hoy es de La Sirenita, mi película de Disney por excelencia, que tanto me gusta y tanto significa para mí, como ese trocito de mí que es Carpe Diem.




A quienes decidáis adentraros en este mundo de la Oncología Radioterápica, aquí os dejo dos blogs escritos por compañeros nuestros de más que recomendable lectura:



domingo, 7 de marzo de 2010

Hola a tod@s





Aunque siempre me ha gustado escribir nunca se me ha dado demasiado bien, de ahí que, aunque han sido muchas las veces en las que me he sentido tentada a crear un blog, no lo haya hecho hasta ahora. No sé que es lo que tendrá de especial un día como hoy, que para mí es un domingo casero, gris y lluvioso, pero ha conseguido que me decida de una vez. A lo mejor es eso, que es uno de esos días que te hacen pensar más de lo normal y, aunque parezcan de lo más anodinos, terminan siendo especiales por una u otra razón.

Para inaugurar mi blog quería empezar citando a Gregorio Marañón:

"Vivir no es sólo existir,
sino existir y crear,
saber gozar y sufrir
y no dormir sin soñar.
Descansar, es empezar a morir."

¿Qué os parece esta frase? Para mí está llena de verdades, no podemos limitarnos a existir sin hacer nada, sin soñar, sin crear... La vida es algo demasiado valioso como para desperdiciarla esperando a que las cosas sucedan sin salir a buscarlas, sin poner nada de nuestra parte para que se hagan realidad. Hay que moverse y luchar por lo que uno quiere y no esperar a que nos lo sirvan todo en bandeja. A veces esta es la opción más sencilla y cómoda, esperar a que llamen a tu puerta con la solución a todo lo que quieres. Pero esto sólo pasa en contadas ocasiones, si uno no lucha por lo que quiere y se basa en el conformismo, mal va la cosa. Admito que soy la primera que a veces tiendo a lo más fácil, pero creo que poco a poco estoy consiguiendo ver las cosas de otra forma y cambiar mi actitud hacia ellas.

No creo que descansar sea empezar a morir, todos necesitamos nuestro descanso, pero ese descanso debe ser un paréntesis, tenemos que saber gozar y disfrutar de esos descansos, pero también tenemos que ser capaces de otras cosas como: asumir nuestros errores y saber aprender de ellos, sufrir cuando las cosas vayan mal y no hundirnos por ello, siempre existe una salida, de ahí la importancia de soñar. ¡Nunca dejéis de soñar! En esos sueños uno consigue escapar de la realidad, descubrir nuevas metas e ilusiones en las que apoyarse.

Así que por favor, ¡disfrutad de la vida, cread, gozad, soñad! Pero no dejéis que el tiempo pase sin hacer nada. Luchad por lo que queréis que, aunque a veces sea duro, todo acaba teniendo sus frutos. La vida son dos días, y esto es más literal de lo que parece. Por suerte o por desgracia en mi profesión veo gente que de un día para otro descubre que tiene una enfermedad que a veces no tiene cura, otras la tiene pero requiere un tratamiento muy duro, con los riesgos que eso supone y... ¿qué puedo deciros? Es cierto uno no sabe cómo reaccionará que hasta que no se vive en primera persona, pero de ellos estoy aprendiendo mucho. Cuando les pasa hay quien opta por descansar y "entregarse" sin luchar, quien lucha día a día hasta que agota el último cartucho y quien opta por vivir la vida, disfrutarla sin meterse en tratamientos largos y duros que muchas veces no te garantizan una salida. Todas las actitudes son buenas y dependen de muchos factores (edad, familia, hijos, pronóstico y posibilidades de tratamiento... ).

Yo no sé qué haría si me pasara, pero veo que a veces de un día para otro pasas de estar "sano como un roble" a descubrir que tienes una enfermedad extendida, sin cura y... ¿qué haces? Primero asumirlo lleva su tiempo, es muy duro, más si se trata de alguien joven con toda una vida por delante, con hijos pequeños o sin hijos pero con planes de tenerlos, con muchas cosas por hacer, cosas que siempre pensó que acabaría haciendo en algún momento y ahora se encuentra con que puede que no le de tiempo... Por eso no se puede dejar pasar las oportunidades, pasarse la vida "descansando" conformándose con lo fácil sin luchar por lo que uno cree, por sus sueños... No perdáis el tiempo, de verdad. Esto no garantiza ni mucho menos que llegado el momento no te vayas a encontrar diciendo "son tantas las cosas que me quedan por hacer..." pero al menos sabrás que has hecho todo lo que has podido y podrás decir que has tenido una vida intensa (alguien al que quiero mucho lo dijo poco antes de morir y mi meta es conseguir poder decir lo mismo cuando llegue mi hora).

Por mi parte me encuentro con que en un año y dos meses por fin seré médico adjunta. Terminaré los 4 años de residencia y ¿qué puedo decir de ellos? Pues la verdad es que ahora mismo diría que debería haber hecho más de lo que he hecho. El otro día nos dijeron que todavía estábamos a tiempo y, qué queréis que os diga, creo que llevaban razón y al menos voy a intentarlo. Si luego resulta que no puedo hacer mucho más, al menos sabré que lo he intentado. Después se me plantean mil dudas ¿Dónde voy a trabajar? ¿Quiero trabajar nada más acabar si me surge la oportunidad o prefiero tomarme un año sabático para viajar, a África, La India...? Ver mundo, echar una mano en lo que pueda... No lo sé... En este caso creo que lo fácil es optar por quedarme si me surge trabajo al acabar y dejar los viajes para otro momento. Pero si pienso que quizás no vuelva a tener una oportunidad como esta... ¿vosotros qué haríais?

Personalmente he tenido la suerte de haber hecho viajes grandes a Madagascar y a la India y ¡se aprende tanto! ¡Son tan distintos a nosotros! Tienen poco pero te lo ofrecen todo aunque eso les suponga quedarse sin nada (de verdad, lo he vivido y es así), siempre tienen una sonrisa para ti, dispuestos a abrazarte si lo necesitas... en fin... otro mundo. La foto que he puesto es de Calcuta, tengo en brazos al peque de una de las familias que visitamos. Él tenía una familia que le cuidaba, con sus dificultades, pero lograban salir adelante. Pero son tantos los que no la tienen... lo que daría por traerme uno... Esa es otra de las cosas que me planteo... pero ya la desarrollaré en otra entrada en el blog.

En fin, os dejo que lo que empezó de una forma se ha ido liando y como suele pasarme, acabo escribiendo demasiado. Espero no haberos aburrido.

Un saludo,

Tere

¡Nunca dejéis de luchar por aquello en lo que creéis y seguid soñando!