En los próximos días tengo varias despedidas, comenzando por las de mi servicio (mañana, al mediodía, de piscolabis con todo el servicio y el viernes nos vamos de cena adjuntos, residentes, exresidentes, jefes...). Luego llegan la general de todos los R4-5 del hospital y las de mis amig@s, familia...
Muchas son un hasta luego, con un "¡veniros a verme cuando queráis!" pero... no dejan de ser despedidas. Cuando me fui a Barcelona durante 2 meses lo pasé mal así que ahora que es para mucho más tiempo, puede haber de todo.
Ayer, entre los nervios ante el cambio que llega, la pena... empecé a escribir una entrada un tanto tristona. Estoy pensando en qué puedo decir a los que han sido mis compañeros durante estos 4 años y no consigo centrarme porque, en cierto modo, no quiero despedirme. No acabo de asumirlo.
Pero hoy me he levantado pensando en lo de "La vida es como un espejo, te sonríe si la miras sonriendo". Me he puesto La Casa Azul y ha sido "mano de santo, oigan".
He empezado a ver vídeos suyos y he acabado poniéndome este que os dejo varias veces. Muchos lo conocéis ya, a los que no lo habéis visto todavía os lo recomiendo. ¡Fijaros en el baile! Me tiene fascinada, tanto que estoy intentando aprendérmelo. Los resultados... en fin... una hace lo que puede pero se pierde mucho así que mejor lo dejamos en un "sin comentarios" Eso sí, es verme con Youtube en modo pantalla completa, el volúmen al máximo y yo "siguiéndoles" y... ¡jajaja! Me estoy riendo mucho.
No me cabe ninguna duda de que la capacidad de reírse de uno mismo de vez en cuando no viene nada mal. A mí me ayuda a desestresarme mucho, aunque seguro que mi buena amiga Rut (que además es mi coach particular! :)) sabe mucho más de todo ésto. De hecho, si no lo conocéis, os recomiendo su blog: La verdad absoluta no existe. ¡Seguro que os encanta!
Hoy me siento afortunada porque como dice Habib Bourguib:
No me cabe ninguna duda de que la capacidad de reírse de uno mismo de vez en cuando no viene nada mal. A mí me ayuda a desestresarme mucho, aunque seguro que mi buena amiga Rut (que además es mi coach particular! :)) sabe mucho más de todo ésto. De hecho, si no lo conocéis, os recomiendo su blog: La verdad absoluta no existe. ¡Seguro que os encanta!
Hoy me siento afortunada porque como dice Habib Bourguib:
"Afortunado el hombre que se ríe de sí mismo, ya que nunca le faltará motivo de diversión."
Y, para terminar, recordaros:
"El día peor empleado es aquél en que no se ha reído"
Chamfort