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martes, 27 de enero de 2015

De despedidas y comienzos



Cuando este fin de semana fue mi despedida en Torrevieja tenía pensado que si me pedían unas palabras y no me salían en ese momento diría: "Ya os dedicaré una entrada en el blog". Pero no sé si porque ya hice una pequeña carta de despedida a cada uno o porque sabían cómo soy y lo mucho que me cuesta hablar en público (y más aún si estoy emocionada), no me las pidieron. Sí, tras 3 años y 7 meses juntos me conocían bien. Los que se convirtieron en mi familia en Alicante, que tanto me ayudaron cuando llegué sola a una ciudad donde poco conocía, recién acabada la residencia y con tanto por aprender, no me hicieron pasar por ese trance y de ahí que hoy quiera retomar el blog con unas palabras dedicadas a ellos.

Este fin de semana he tenido la oportunidad de despedirme de casi todos y sólo tengo una palabra y es GRACIAS. Gracias por haber conseguido que pase un fin de semana de los que no se olvidan, por hacerme sentir como si no me hubiera ido, por esos abrazos de los que llegan y te cargan las pilas al 100%.  Estuvieran o no sentí el cariño de todos y he vuelto a Madrid sabiendo que se ha cerrado una etapa importante de mi vida, que me ha ayudado a crecer como persona y como médico. Sé que la distancia será la que acabe poniendo todo en su sitio pero me llevo amigos que espero no perder. Por mi parte sólo puedo decir que Alicante se ha portado muy bien conmigo y... ¡volveré! (que ese clima y el mar... ¡tiran mucho!).

Ahora acabo de comenzar una etapa donde se me ofrece la oportunidad de aprender mucho más de una técnica que tanto me gusta como es la braquiterapia, con nuevos compañeros que me han recibido con los brazos abiertos haciéndome todo más fácil. Además estoy en hospital docente donde tengo la motivación extra del poder compartir lo que sé y voy aprendiendo con los residentes y, encima, en Madrid, una ciudad grande donde siempre se hacen cosas, con mi familia y amigos cerca.

De hecho ha sido aquí donde la persona responsable de que acabara en Torrevieja en Junio del 2011, confió en mi de nuevo dándome la oportunidad de dar una clase que comparto con vosotros a continuación.

                          
Ahora toca seguir creciendo, con el 2015 se está cumpliendo eso de año nuevo, vida nueva, pero no sin la pena de dejar lo que dejo allí. Os echo de menos y la Dra. Malos Pelos nunca os olvidará pero bien sabéis que la vuelta a Madrid ha sido todo un regalo que ha llegado cuando más lo necesitaba. No quiero terminar tristona así que  creo que la mejor manera de conseguirlo es con una canción como esta:



domingo, 6 de mayo de 2012

Un adiós en un día especial


Quienes me conocéis y leéis bien sabéis que a veces utilizo Carpe Diem como una vía de escape, un desahogo. Hoy es uno de esos días que dedicaré a personas que quiero y no a la medicina.

El pasado viernes el hermano pequeño de mi padre perdió su vida en un accidente de coche. Acababa de cumplir los años que tenía mi padre cuando  falleció y, qué queréis que os diga, ninguna muerte es bienvenida ni esperada (incluso cuando hay una larga enfermedad o una larga vida detrás, aunque pensemos que estamos preparados, acaba sorprendiéndonos). En este caso llegó sin avisar y, como sobrina suya que siempre le ha querido, duele, duele mucho. No consigo creerme que ayer le diéramos el último adiós, que ya no vaya a volver a verle nunca más, nunca... (palabra que tan poco me gusta y tanto me cuesta asimilar).

La vida quiso que no tuviera ni mujer ni hijos y, aunque a veces pueda parecer que éso lo hace todo "más llevadero", nada más lejos de la realidad. Aquí deja mucha gente que le quería (una hermana, sobrinos, sobrinos-nietos, amigos...). 

Si algo caracterizaba a mi tío Pepe era que siempre fue una persona feliz y sonriente, tan pocas veces se enfadaba que personalmente nunca le vi así. Me quería mucho y así me lo hacía sentir cada vez que me veía. Nunca olvidaré cómo me cogía de los mofletes cuando era pequeña (sí, lo confieso, que me pellizquen los mofletes nunca me ha gustado, pero siempre me lo han hecho con mucho cariño y él más), me daba besos, me acompañaba a ver a todos sus animales y me enseñaba lo que iba guardando de mi padre (cuando él vivía mi tío guardaba todos sus libros, noticias en los periódicos, fotos, regalos que le hacía... como si fueran un tesoro y al fallecer mi padre siguió haciéndolo. Cada vez que iba a su casa me sorprendía con historias sobre él, los recuerdos que tenía suyos, sus "tesoros" tan bien guardados que siempre decía: "ésto os lo guardo a ti a tus hermanos"). Para mi padre mi tío era más que su hermano pequeño, era su amigo, y casi como un hijo. Siempre le quiso muchísimo. Tanto es así que no puedo evitar sentir cierto alivio al pensar que él no ha tenido que vivir esta pérdida porque lo habría pasado francamente mal.

Mi tío era el pequeño de 5 hermanos y todos le adoraban. La vida ha querido que los hermanos fueran falleciendo y hasta el viernes sólo quedaban mi tío y mi tía Carmen que, ahora que él no está, es quien nos preocupa. Cuando mi abuela faltó siendo todos muy jóvenes, se encargó de todo. Asumió el papel de hermana mayor y hasta hoy siempre ha demostrado ser una mujer fuerte ante las adversidades. Pero ahora está recuperándose del accidente y tiene que asumir una recuperación física y anímica... Vivía con mi tío y eran inseparables, ahora se encuentra sola sin él y sólo puedo pensar en conseguir que no sienta algo así. Me consta que mis primos, mi tía, amigos suyos... se están encargando de que no sea así y me alegro, espero que entre todos lo consigamos.

Esta mañana he tenido que volver a Alicante pero si algo me deja más tranquila todavía es que allí se ha quedado mi madre. Como me decían ayer: "Una persona sin dobleces, con su genio, pero muy buena, con un gran corazón". Ella es su cuñada pero, como todos los demás, les quiere mucho a los dos y, ahora que mi tío se ha ido, está dispuesta a hacer lo que haga falta por mi tía. Como os imagináis sólo puedo decir cosas buenas de ella, ¡es mi madre!, pero es que es tan buena... 

Hoy es el día de la madre, "su día" y apenas he podido estar con ella un par de horas. Y no sólo eso, sino que además está pasando el día en el hospital con mi tía, donde se quedará hasta mañana por la tarde, después de ver al médico y que lleguen los relevos. Pero ella es así, siempre hace todo lo que puede por los demás sin pedir nada a cambio. Como todas las madres quiere a sus hijos y a su familia con locura y acude cuando se la necesita (y eso que no tiene coche ni conduce lo cual la limita más...) Un trocito de cielo en la tierra. Cada vez que me ha notado mal estando sola en Alicante ha sido cuestión de minutos que se comprara un billete de tren para venir a verme. Sé que no me va a leer pero nada de lo que aquí escribo es nuevo para ella, sabe cuánto la quiero y la necesito y lo importante que es para mí que ella hable mañana con el médico de mi tía para preguntarle y decirme todo... Y así lo hará, lo sé, y ahora que estoy lejos es algo que me tranquiliza.

Dicho ésto, hoy se acaba un día que pone cierre a un fin de semana intenso, lleno de emociones y con una despedida que no acabo de asumir. ¿Por qué tienen que pasar estas cosas? No hay explicación alguna, o al menos eso creo, pero me parece tan injusto. He llegado a pensar barbaridades sobre el conductor del coche que les embistió y me siento mal por ello, pero no lo entiendo. ¿Seré mala? Si me paro a pensarlo yo también tuve un accidente y por suerte no di a nadie, lo sé. En su día me sentí fatal por lo que podía haber pasado, lo que podía haber provocado. Pero ahora no ha sido a mí, sino a dos personas que quiero mucho, una de las cuales ya no está y me cuesta tanto entender por qué iba tan deprisa el otro conductor, por qué no les vio y esquivó, por qué no fue un golpe con heridos leves y se tuvo que llevar la vida de mi tío... le quedaba tanto por vivir... ¡uf!



"Es la tarde gris y triste. Viste el mar de terciopelo y el cielo profundo viste de duelo."
Rubén Darío

lunes, 28 de noviembre de 2011

Arriba nos vamos, abajo nos quedamos


Hace un mes escribí una entrada sobre decir adiós donde os preguntaba en quién pensaríais, quiénes querríais a vuestro lado en esos momentos y si estaríais preparados para afrontarlo.

Sé que es algo difícil, que no se puede contestar así como así y, como muchos ya me dijisteis en su día, no estáis preparados para tan siquiera planteároslo. Lo entiendo, es normal, pero cuando una tiene pacientes que se enfrentan a ese tipo de preguntas y ha vivido un adiós importante, no puede evitar haberlo pensado más de una vez.

Hoy ha sido un día extraño, que ha hecho que me pregunte qué pasa cuando quien dice adiós es un niño, un adolescente. 

Cuando una enfermedad como el cáncer es diagnosticada en alguien que todavía apenas ha tenido tiempo de vivir es inevitable que nos planteemos: "¿Por qué?  Es tan joven, o tan pequeño... Casi acaba de llegar y no puede ser que tenga que pasar por algo así".  Pero pasa y, por muy injusto que lo veamos, seguirá pasando y seguiremos viendo cómo ellos tienen que decirnos adiós.

Supongo que en estos casos, sobre todo con los niños pequeños, aunque también con los adolescentes, quienes lo tienen más difícil son los padres. Todavía no soy madre pero estoy convencida de que el amor de una madre (o padre) es el mayor y más puro. Perder a tu hijo debe ser una de las experiencias más dolorosas, si no la más...

Por eso el haberme encontrado con este blog, de una niña de 15 años diagnosticada de cáncer terminal, me ha dado mucho que pensar.


"I'm 15 and I have terminal cancer. I've created a bucket list because there are so many things I still want to do in my life ... some are possible, some will remain a dream. My blog is to document this precious time with my family and friends, doing the things I want to do. You only have one life ...  live it!"

Alice ha hecho una lista con las cosas que le gustaría hacer antes de irse y quiere compartirlas con todos en su blog. Como dice ella "algunas son posibles, algunas seguirán siendo un sueño"

Vemos parte de la lista a la derecha y comprobamos que en ella hay cosas sencillas como que la den un masaje en la espalda, tener un iPad púrpura... pero destaca la primera, que dice "conseguir un registro con todos los donantes potenciales de médula ósea"

A Alice le diagnosticaron un Linfoma de Hodgkin hace casi 4 años y ha pasado por duros tratamientos con quimioterapia y radioterapia. No encuentra un donante de médula ósea compatible y ahora escribe "I know that the cancer is gaining on me and it doesn't look like I'm going to win this one :("

Desde que empezó a escribir el blog en junio de este año el hashtag #alicebucketlist se ha difundido en Twitter y, aunque ella nunca quiso ser TT, como dice en su última entrada: 

"I've never said I didn't want it, I just didn't ask for that in the bucket list cos I wasn't even on Twitter. But I've never trended (and seen it) so it would be fun and it would make more people think about bone marrow donation so I don't think it's a bad thing." 

Si con ésto consigue que más gente piense en la donación de médula ósea, no es malo, ¡claro que no! Es más, no sé si ella ganará la batalla, pero si gracias a ella otros lo consiguen, habrá hecho mucho no, muchísimo.

Para rematar el día me he encontrado con esta imagen y el siguiente mensaje:



"@bspagnoli: Porque la esperanza, es lo último que se pierde. Haz RT y mira la foto" 

Es verla y sentir cómo se te encoge el corazón. Pero, ¿por qué? La esperanza es lo último que se pierde.

Hasta los enfermos terminales la tienen y no tenemos derecho a quitársela. Siempre se espera algo, quizás no una curación, pero sí se tienen metas, objetivos... que se desean cumplir y no tenemos derecho a cortarlos. Es suya y, por mucho que los médicos tengamos que ser sinceros, hay cosas y palabras que sobran y sólo consiguen desanimar y hundir al paciente, a su familia, a su gente. 

Como decía esta noche en Redes el Dr. Felipe Calvo: "Tenemos que enseñar a los jóvenes que la persona que tenemos enfrente es más importante que su tumor"

Siempre hay que pensar en la persona, en sus sentimientos y saber medir la información qué damos y cómo la damos. Llegado el punto en el que se sabe lo que hay aunque se hable de proyectos, ilusiones... ¿se gana algo diciendo que eso es imposible, que morirá antes? Yo creo que no, es más, nadie sabe cuánto será el tiempo que queda y qué pasará en medio. 

Para terminar con el adiós que me llevó a toda esta reflexión, os diré lo que pienso sobre los niños. Para mí son un ejemplo a seguir. Su inocencia, su ternura, su sinceridad y, es triste decirlo, su madurez temprana, les hacen saber despedirse como nadie. Ellos, como leí hace unos meses en un artículo del diariovasco.com,  "quieren saber si les van a echar de menos"Les preocupa saber cómo se les recordará y cómo se quedarán los que se quedan.  

Muchos no quieren hablar explícitamente de la muerte y usan símbolos, adivinanzas... que dan a entender que lo saben pero no quieren hablarlo. Como dice la psicóloga  Carola del Rincón en el artículo que os enlazo "Los niños cuidan mucho de sus padres, se dan cuenta perfectamente de cómo están. Protegen mucho para que no sufra la gente." y si no hablan de ello es porque  "hablar de ello es hacerlo más realidad." y no quieren que sus padres sufran más de lo que ya sufren. 

Ésto he podido comprobarlo y ya escribí sobre lo mucho que les admiro en una ocasión. ¿No pensáis que deberíamos intentar ser más niños al enfrentarnos a algo tan natural como la muerte?

Mientras tanto, como dice Alice, centrémonos en la vida que sólo tenemos una:  

"You only have one life ...  live it!"



Quería añadir dos cosas:
  1. El título es una adivinanza que tiene la solución dentro del propio post, ¿sabéis cuál es?
  2. Con permiso de Miguel, usaré su foto para hacer una reflexión final:

Todos queremos que se nos recuerde y, de hecho, siempre habrá alguien que siempre nos mantenga vivos en sus recuerdos, siempre. El tiempo pasará, las generaciones irán dejando nuestro paso más lejos pero estaremos en parte de ellos. Como acaba de recordarme Serafín:

"Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar"
Antonio Machado

En nuestras manos está el conseguir llenar nuestra vida de buenos recuerdos,  experiencias, momentos que nos llenen a nosotros y, ¿por qué no? llenen también a los que queremos. El tiempo es importante, pero más importante es cómo lo aprovechemos, hasta quien menos tiene aporta mucho,  muchísimo. Así que, quienes por suerte tenemos más... no lo desperdiciemos. Y sí, ésto es un Carpe Diem en todos los sentidos, no sólo disfrutar, reír... sino también acompañar, llorar, aportar, aprender, compartir...

Gracias por estar ahí, por leerme y darme vuestras opiniones, fotos, frases, artículos... gracias a vosotros consigo hacer post como éste que, guste más o guste menos, para mi es muy especial (hasta por el día en el que lo publico)


viernes, 20 de mayo de 2011

Veintitodos y despedida


Un Jueves 20 de Mayo de 1982 a las 12:15 del mediodía nació una pequeñaja mofletuda que sorprendió a todos. ¿Por qué? Porque pensaban que iba a ser un niño que se llamaría Alejandro, pero... sorpresa! Fue una niña, que pasó a convertirse en la reina de la casa por ser la pequeña de 2 hermanos mayores (que, por cierto, he de decir que me han cuidado siempre muchísimo). 

 

Dicho ésto, hoy, 20 de Mayo del 2011, es el día en el que celebramos la cena de despedida del Servicio y quiero compartir un poco de ella con vosotros.

Siempre se dicen unas palabras y ésto es lo que les diré:

"Para empezar deciros que, como ya sabéis, no soy muy de hablar, pero entre que es nuestra despedida y mi cumpleaños sabía que me tocaría hacerlo así que, lo intentaré...

Estos 4 años para mí han sido 4 años llenos de experiencias que nunca olvidaré y me voy muy agradecida por todo lo que he aprendido y recibido.

Que cuando siendo R1 y pasó lo de mi padre recibiera tanto apoyo por vuestra parte es algo inolvidable. Todo fueron facilidades y que pudiera estar con él todo el tiempo que permaneció ingresado en la UVI para mí significa muchísimo. Son horas que estuve con él y, ahora que no está, ese tiempo vale millones. Además recibí un cariño que me ayudó a superarlo y comenzar mi etapa de R2 con las ganas e ilusión necesarias para seguir con la residencia. Si no hubiera sido por vosotros, no se si lo hubiera logrado.

Con ese comienzo era esperable que acabara como acabo hoy, muy contenta, aunque eso sí, triste por irme... Me considero una afortunada por haberme formado en un servicio como éste, donde he tenido un CoR (casi, casi 2), unos resis mayores y pequeños que ya quisiera más de uno y con unos adjuntos de los que he aprendido mucho. De cada uno de vosotros me llevo algo que seguro me ayudará de aquí en adelante en mi vida como adjunta y sólo puedo daros las gracias.

Aunque me vaya, aquí dejo "mi todo" a día de hoy, un todo donde vosotros estáis incluídos, así que sólo puedo deciros que espero veros con frecuencia ya sea en congresos, reuniones o porque venga a visitaros."

¡¡¡MUCHAS GRACIAS POR TODO!!!

Para terminar, este es el vídeo que nos regaló mi R pequeña y casi CoR, Saray, que no sólo es mi compañera sino que es mi AMIGA. Espero que os guste, a mí me emocionó y mucho.


miércoles, 18 de mayo de 2011

Sonreír y reír facilita las cosas


En los próximos días tengo varias despedidas, comenzando por las de mi servicio (mañana, al mediodía, de piscolabis con todo el servicio y el viernes nos vamos de cena adjuntos, residentes, exresidentes, jefes...). Luego llegan  la general de todos los R4-5 del hospital y las de mis amig@s, familia... 

Muchas son un hasta luego, con un "¡veniros a verme cuando queráis!" pero... no dejan de ser despedidas. Cuando me fui a Barcelona durante 2 meses lo pasé mal así que ahora que es para mucho más tiempo, puede haber de todo. 

Ayer, entre los nervios ante el cambio que llega, la pena... empecé a escribir una entrada un tanto tristona. Estoy pensando en qué puedo decir a los que han sido mis compañeros durante estos 4 años y no consigo centrarme porque, en cierto modo, no quiero despedirme.  No acabo de asumirlo.

Pero hoy me he levantado pensando en lo de "La vida es como un espejo, te sonríe si la miras sonriendo". Me he puesto La Casa Azul y ha sido "mano de santo, oigan".




He empezado a ver vídeos suyos y he acabado poniéndome este que os dejo varias veces. Muchos lo conocéis ya, a los que no lo habéis visto todavía os lo recomiendo. ¡Fijaros en el baile! Me tiene fascinada, tanto que estoy intentando aprendérmelo. Los resultados... en fin... una hace lo que puede pero se pierde mucho así que mejor lo dejamos en un "sin comentarios" Eso sí, es verme con  Youtube en modo pantalla completa, el volúmen al máximo y yo "siguiéndoles" y... ¡jajaja! Me estoy riendo mucho.

No me cabe ninguna duda de que la capacidad de reírse de uno mismo de vez en cuando no viene nada mal. A mí me ayuda a desestresarme mucho, aunque seguro que mi buena amiga Rut (que además es mi coach particular! :)) sabe mucho más de todo ésto. De hecho, si no lo conocéis, os recomiendo su blog: La verdad absoluta no existe. ¡Seguro que os encanta!

Hoy me siento afortunada porque como dice Habib Bourguib:

"Afortunado el hombre que se ríe de sí mismo, ya que nunca le faltará motivo de diversión."

Y, para terminar, recordaros:

"El día peor empleado es aquél en que no se ha reído"
Chamfort