Mostrando entradas con la etiqueta madre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta madre. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de mayo de 2012

Un adiós en un día especial


Quienes me conocéis y leéis bien sabéis que a veces utilizo Carpe Diem como una vía de escape, un desahogo. Hoy es uno de esos días que dedicaré a personas que quiero y no a la medicina.

El pasado viernes el hermano pequeño de mi padre perdió su vida en un accidente de coche. Acababa de cumplir los años que tenía mi padre cuando  falleció y, qué queréis que os diga, ninguna muerte es bienvenida ni esperada (incluso cuando hay una larga enfermedad o una larga vida detrás, aunque pensemos que estamos preparados, acaba sorprendiéndonos). En este caso llegó sin avisar y, como sobrina suya que siempre le ha querido, duele, duele mucho. No consigo creerme que ayer le diéramos el último adiós, que ya no vaya a volver a verle nunca más, nunca... (palabra que tan poco me gusta y tanto me cuesta asimilar).

La vida quiso que no tuviera ni mujer ni hijos y, aunque a veces pueda parecer que éso lo hace todo "más llevadero", nada más lejos de la realidad. Aquí deja mucha gente que le quería (una hermana, sobrinos, sobrinos-nietos, amigos...). 

Si algo caracterizaba a mi tío Pepe era que siempre fue una persona feliz y sonriente, tan pocas veces se enfadaba que personalmente nunca le vi así. Me quería mucho y así me lo hacía sentir cada vez que me veía. Nunca olvidaré cómo me cogía de los mofletes cuando era pequeña (sí, lo confieso, que me pellizquen los mofletes nunca me ha gustado, pero siempre me lo han hecho con mucho cariño y él más), me daba besos, me acompañaba a ver a todos sus animales y me enseñaba lo que iba guardando de mi padre (cuando él vivía mi tío guardaba todos sus libros, noticias en los periódicos, fotos, regalos que le hacía... como si fueran un tesoro y al fallecer mi padre siguió haciéndolo. Cada vez que iba a su casa me sorprendía con historias sobre él, los recuerdos que tenía suyos, sus "tesoros" tan bien guardados que siempre decía: "ésto os lo guardo a ti a tus hermanos"). Para mi padre mi tío era más que su hermano pequeño, era su amigo, y casi como un hijo. Siempre le quiso muchísimo. Tanto es así que no puedo evitar sentir cierto alivio al pensar que él no ha tenido que vivir esta pérdida porque lo habría pasado francamente mal.

Mi tío era el pequeño de 5 hermanos y todos le adoraban. La vida ha querido que los hermanos fueran falleciendo y hasta el viernes sólo quedaban mi tío y mi tía Carmen que, ahora que él no está, es quien nos preocupa. Cuando mi abuela faltó siendo todos muy jóvenes, se encargó de todo. Asumió el papel de hermana mayor y hasta hoy siempre ha demostrado ser una mujer fuerte ante las adversidades. Pero ahora está recuperándose del accidente y tiene que asumir una recuperación física y anímica... Vivía con mi tío y eran inseparables, ahora se encuentra sola sin él y sólo puedo pensar en conseguir que no sienta algo así. Me consta que mis primos, mi tía, amigos suyos... se están encargando de que no sea así y me alegro, espero que entre todos lo consigamos.

Esta mañana he tenido que volver a Alicante pero si algo me deja más tranquila todavía es que allí se ha quedado mi madre. Como me decían ayer: "Una persona sin dobleces, con su genio, pero muy buena, con un gran corazón". Ella es su cuñada pero, como todos los demás, les quiere mucho a los dos y, ahora que mi tío se ha ido, está dispuesta a hacer lo que haga falta por mi tía. Como os imagináis sólo puedo decir cosas buenas de ella, ¡es mi madre!, pero es que es tan buena... 

Hoy es el día de la madre, "su día" y apenas he podido estar con ella un par de horas. Y no sólo eso, sino que además está pasando el día en el hospital con mi tía, donde se quedará hasta mañana por la tarde, después de ver al médico y que lleguen los relevos. Pero ella es así, siempre hace todo lo que puede por los demás sin pedir nada a cambio. Como todas las madres quiere a sus hijos y a su familia con locura y acude cuando se la necesita (y eso que no tiene coche ni conduce lo cual la limita más...) Un trocito de cielo en la tierra. Cada vez que me ha notado mal estando sola en Alicante ha sido cuestión de minutos que se comprara un billete de tren para venir a verme. Sé que no me va a leer pero nada de lo que aquí escribo es nuevo para ella, sabe cuánto la quiero y la necesito y lo importante que es para mí que ella hable mañana con el médico de mi tía para preguntarle y decirme todo... Y así lo hará, lo sé, y ahora que estoy lejos es algo que me tranquiliza.

Dicho ésto, hoy se acaba un día que pone cierre a un fin de semana intenso, lleno de emociones y con una despedida que no acabo de asumir. ¿Por qué tienen que pasar estas cosas? No hay explicación alguna, o al menos eso creo, pero me parece tan injusto. He llegado a pensar barbaridades sobre el conductor del coche que les embistió y me siento mal por ello, pero no lo entiendo. ¿Seré mala? Si me paro a pensarlo yo también tuve un accidente y por suerte no di a nadie, lo sé. En su día me sentí fatal por lo que podía haber pasado, lo que podía haber provocado. Pero ahora no ha sido a mí, sino a dos personas que quiero mucho, una de las cuales ya no está y me cuesta tanto entender por qué iba tan deprisa el otro conductor, por qué no les vio y esquivó, por qué no fue un golpe con heridos leves y se tuvo que llevar la vida de mi tío... le quedaba tanto por vivir... ¡uf!



"Es la tarde gris y triste. Viste el mar de terciopelo y el cielo profundo viste de duelo."
Rubén Darío

domingo, 1 de mayo de 2011

Gracias a todas las madres, ¡valéis mucho!


Hoy es un día especial porque hoy es el día de la madre y, no sé vosotros, pero yo sin la mía no sé qué haría. El destino quiso que perdiera a mi padre antes de tiempo (puede que suene egoísta, pero que se me fuera cuando sólo tenía 25 años, a 9 días de los 26, me impidió disfrutar de él todo lo que me hubiera gustado. Entre otras cosas, cambios como los que se avecinan, que tanto me están costando, con él hubieran sido un poco menos difíciles).  

Él no está, pero la que sí que está es ella, mi madre. Siempre ha estado conmigo, siempre me ha apoyado en todas y cada una de las cosas que he hecho. Desde que era pequeña estuvo encima de mí con los estudios, ayudándome, insistiéndome en su importancia. Hoy puedo decir que, si bien mi padre me lanzó a elegir medicina, gracias a ella llegué a poder elegirla. Si no hubiera sido así, en vez de insistir el tiempo que hiciera falta hasta conseguir que me saliera un problema o me supiera la lección, muchas veces lo hubiera dejado por imposible, por sentirme incapaz,  y a saber qué estaría haciendo... 

Ahora, con tanto cambio, no estoy en mi mejor momento y ella está aquí, conmigo, dándome su cariño como siempre, e incluso más aún. Noto en su mirada que si yo sufro, ella también sufre y quiero dedicarla estas palabras en mi blog. Puede que no sea el mejor regalo, pero si algo no le falta es cariño. 

Gracias mamá por ser como eres, por quererme tal y como soy y por estar ahí siempre, en lo bueno y en lo malo, SIEMPRE. Por haber creado una familia como la que has creado, con 3 hijos que te debemos mucho y un padre que ya lo dijo en su día, sin tí nada hubiera sido posible. Y aprovecho para decir que mis dos hermanos, Jesús y Andrés, son mayores que yo, y al ser así me convierte, como podéis imaginaros, en la peque y la reina de la casa. Ellos también me han ayudado a ser como soy hoy en día y qué puedo deciros, que les quiero muchísimo. En fin, tengo una familia que no me la merezco, todo un lujazo.

Para terminar deciros que los abrazos son no buenos sino buenísimos. Si hoy véis a vuestras madres no dejéis de darles un buen abrazo, seguro que les gusta más que cualquier colonia, flor, o caja de bombones.

Esta canción es para todas las madres, hoy es vuestro día y habla de vosotras. A mi madre le encanta, espero que a vosotras también, es preciosa.