Hoy me he levantado sin expectativas y me he encontrado con una mañana de recuerdos, recuerdos que me traen una extraña mezcla de alegría y melancolía.
Por lo pronto he recuperado esta foto de Nuka de pequeña, con esa mirada que tanto dice. Al menos para mí es una suma de cariño, y "no sé qué quieres que haga pero dime y lo hago". Preciosa, como siempre, ¡qué puedo decir yo! Está a punto de cumplir 2 años (el 4 de Marzo, otra piscis de los que tanto quiero) y estoy deseando ir a mi pueblo para verla y achucharla como me gusta. Tendré que esperar a finales de Marzo pero si pudiera leerme la diría que se fuera preparando.
Luego me he puesto a escuchar a Queen y he acabado poniéndome Barcelona una y otra vez
Y no sólo me ha recordado los dos meses que pasé en esa ciudad que siempre me gusta visitar donde, si todo sale como pienso y espero, volveré en mayo. Sino que también me ha recordado las Olimpiadas del 92. Sólo tenía 10 años, pero mis padres tuvieron la suerte de asistir a la ceremonia de inauguración. Ceremonia que estuvo cargada de emociones (emociones que no solo ví por la televisión sino que también me transmitieron ellos) y que hasta hoy en día consigue emocionarme por todo lo que trae consigo.