Hace unos meses publiqué una entrada sobre los problemas que tenían las mujeres tratadas con radioterapia ginecológica centrándome en lo que entonces me llamó la atención, lo poco que encontré sobre ello.
Pienso que es un tema importante y ayudarlas a recuperar su vida al 100%, incluyendo las relaciones sexuales, es fundamental.
Usando de nuevo la Guía Terapéutica de soporte en Oncología Radioterápica os hablaré de la disfunción sexual femenina y su manejo:
Tras la irradiación pélvica, una proporción de mujeres (> 60%) experimentan problemas relacionados con la función sexual. No sólo con el tratamiento de los tumores ginecológicos, sino también el tratamiento combinado del cáncer de recto provoca una elevada incidencia de disfunción sexual.
El origen de las alteraciones de la función sexual es multifactorial (orgánico y psicológico):
Componente físico-orgánico: relacionado con alteraciones perineales, vulvares (sequedad) y vaginales (acortamiento: vaginas de longitud < 8 cms)
Componente psicológico: incluye el temor al sangrado y el temor a la reactivación del cáncer. El grupo más sensible a este tipo de alteraciones son las mujeres jóvenes sin pareja estable.
- Dispareunia (relación sexual dolorosa)
- Disminución de la libido
- Disminución en la frecuencia de orgasmos
- Imposibilidad de la realización del coito (por causas como pueden ser: vagina corta, escasa elasticidad y escasa lubricación. La vagina corta es más frecuente tras tratamiento combinado con cirugía y radioterapia, pero incluso en pacientes tratadas con radioterapia radical pueden formarse adherencias en la cúpula vaginal secundarias a vaginitis)
Las medidas higiénicas y las aplicaciones tópicas de antisépticos como los lavados con betadine vaginal (disolviendo 2 tapones en 1litro de agua hervida y tibia) u otros antisépticos vaginales como el Rosalgin (disolviendo 2 tapones en 1litro de agua hervida y tibia) son la práctica habitual y contribuirán a mantener una higiene correcta y evitar una sobreinfección. El uso tópico de estrògenos (Vagifem (1 comprimido vaginal al día durante 2 semanas, iniciando el tratamiento 6 semanas después de finalizar la radioterapia)) para promover la proliferación del epitelio vaginal se propone como tratamiento o profilaxis (prevención) de las reacciones crónicas vaginales.
Como profilaxis de la estenosis vaginal tardía se recomienda el uso de dilatadores y tampones. Lamentablemente la adherencia a los dilatadores vaginales es escasa por lo que es conveniente llevar a cabo programas educacionales para reforzar esa práctica y/o perseverar en la penetración atraumática (ella encima, con cuidado, poniendo sus límites. Y, como ya dije en el anterior post, la comprensión y apoyo de su pareja en estos casos son imprescindibles).
Las causas para abandonar las recomendaciones suelen ser una insuficiente información, la carencia de dilatadores adecuados y la falta de personal entrenado (enfermeras, médicos... que les expliquen cómo hacerlo). Por eso pienso que es importante tratar estos temas con nuestras pacientes sin miedo, sin vergüenza. El sexo, retomar la actividad sexual, es algo importante y no podemos obviarlo "porque nos de pudor". ¿No creéis? Intentando siempre adaptar la información a cada paciente ya que no es lo mismo dependiendo de su estado civil y cómo sea ella (cosas que podemos notar y saber en cuanto hablamos y, ante todo, escuchamos, a nuestras pacientes).
Como he dicho antes, el componente psicológico es importante y han de desarrollarse programas de apoyo para eliminar los temores a la relación sexual en el periodo postratamiento. Dado que una proporción elevada de mujeres no suele hablar de estos problemas con la pareja, será útil involucrar a ambos miembros de la pareja en los programas educacionales y de apoyo. (De momento, por mi parte lo que hago es mencionar el tema sobre las posibles repercusiones del tratamiento en su actividad sexual a la paciente y su pareja, si es que la tiene y la acompaña)
Como he dicho antes, el componente psicológico es importante y han de desarrollarse programas de apoyo para eliminar los temores a la relación sexual en el periodo postratamiento. Dado que una proporción elevada de mujeres no suele hablar de estos problemas con la pareja, será útil involucrar a ambos miembros de la pareja en los programas educacionales y de apoyo. (De momento, por mi parte lo que hago es mencionar el tema sobre las posibles repercusiones del tratamiento en su actividad sexual a la paciente y su pareja, si es que la tiene y la acompaña)
Para terminar añadiros que desde mi punto de vista la sexualidad es un aspecto importante en la calidad de vida de la paciente. Estaría bien que hiciéramos lo que nos dicen en la guía pero que realmente pocos hacen (yo, de momento, confieso que no lo he hecho nunca) y evaluar la función sexual pre y postratamiento (es muy útil realizar cuestionarios que suelen ser bien aceptados por las pacientes) y programar acciones específicas para tratar las disfunciones. La contribución de la consulta de enfermería en estas tareas puede ser decisiva.
Cada día tengo más claro que es entre todos como conseguiremos los mejores resultados con nuestros pacientes, tanto en este tema como en otros, así que, ¿por qué no pondremos más de nuestra parte siempre? ¿Por qué nos haremos los "cómodos" y nos costará tanto, tantas veces?
"Every little thing she does is magic
Everything she do just turns me on
Even though my life before was tragic
Now I know my love for her goes on"

