martes, 6 de enero de 2015

Mi regalo de Reyes



En el día de Reyes quiero compartir con vosotros el que ha sido mi mejor regalo este año: regresar a Madrid. Un 2014 que parecía iba a terminar con ese tipo de noticias que no nos gusta recibir, resulta que nos tenía deparada una sorpresa que se ha hecho realidad este lunes: vuelvo a trabajar en mi ciudad, cerca de mi familia y amigos, en un gran hospital como es el Ramón y Cajal y haciendo algo que tanto me gusta como es la braquiterapia.

El 2015 comienza tan fuerte como acabó el 2014 y con el inicio una nueva etapa llena de ilusión, con muchas ganas de aprender y crecer como médico. Desde ahora seré parte de un hospital universitario con todo lo que eso supone, teniendo una parte docente que espero hacer bien. Nunca imaginé que en algún momento llegaría a ser la adjunta de algún residente y lo voy a ser. Ahora, recién incorporada con tanto que aprender y a lo que adaptarme, serán ellos quienes me ayuden, pero prometo esforzarme para que esa etapa pase pronto y ser lo más docente que pueda. Ganas e ilusión no me faltan. Cada vez que pienso en la de residentes a los que he aconsejado antes de elegir desde este blog... poder enseñarles de cerca es un sueño.

Pero todo ésto tiene una contra: lo que dejo en Alicante y Torrevieja, donde tanto he aprendido y que siempre formará parte de mí. Allí tuve compañeros que me ayudaron mucho cuando llegué y acabaron convirtiéndose en mi "familia alicantina", y pacientes a los que echaré de menos, si bien sé que están en buenas manos (por si alguno me lee, aquí estoy y estaré siempre, os deseo lo mejor).

Me voy de Alicante sintiendo que allí he hecho buenos amigos que espero no perder con la distancia (para saberlo hace falta tiempo pero pondré todo lo que haga falta de mi parte para que así sea). Ahora es el momento de asimilar el cambio y afrontar el 2015. Año nuevo, nuevos compañeros, nuevos pacientes, nuevos retos... ¡a por ello!


Chic@s, me he ido un poco más lejos pero la distancia es relativa... ;)

domingo, 4 de enero de 2015

Un cómic sobre la Oncología Radioterápica



Hace un par de días que gracias a Blanca llegué a: Aventura en Radioterapia. Un cómic sobre la Oncología Radioterápica que crearon hace unos años los profesionales del Hospital Carlos Haya de Málaga para, entre otras cosas, conseguir explicar tanto a los niños como a sus padres en qué consiste la radioterapia de una forma sencilla y comprensible, además de divertida y entretenida.

Como nos cuenta la propia Blanca en "Un servicio de oncología radioterápica en viñetas", se trata de una aventura con un «bueno» y un «malo»: Salustiano (el duende de la salud) y Sireno (que representa la enfermedad). Otros personajes que capturan la atención de los más pequeños son Tina y Cany para los que el escáner de simulación es la «puerta de entrada a la fantasía», el acelerador lineal es «Alex» y el equipo de anestesia, la «máquina del sueño», o el doctor Galennon.

Para terminar tiene una página donde los niños pueden ir colocando las pegatinas que les dan tras cada sesión de radioterapia hasta completar un dibujo misterioso, además de pasatiempos, dibujos que pueden colorear... En definitiva es una gran iniciativa que ha sido avalada por la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) y podéis descargaros de forma gratuita si clicáis en el siguiente enlace.

Sé que al ser de hace unos cuantos años quizás muchos de vosotros ya lo conozcáis pero no podía dejar de compartirlo en Carpe Diem.



jueves, 25 de diciembre de 2014

¡Feliz Navidad!


Hace aproximadamente un mes que decidí dar un cambio importante en mi vida y desde entonces Carpe Diem se quedó un tanto abandonado. No es que el cambio suponga dejar el blog, ni mucho menos, sino que desde entonces me acompañan muchas sensaciones y no me salen las palabras. Nunca me gustaron las despedidas y sigo sin saber qué decir pero en menos de una semana las tendré, no me queda otra. 

Mi Santa Claus particular, el mejor del mundo, sin duda.
En unas fechas de reecuentros con la familia, los amigos... no quería desearos que paséis unas felices fiestas. 

Este año vuelvo a recordar lo que es pasarlas cuando no se está luchando por recuperar la salud, en medio de un tratamiento que, por mucho que los demás no queramos ver la realidad de lo que eso supone y lo difíciles que pueden llegar a ser algunos días, no deja de ser duro y hay veces que lo único que os apetece es estar solos, sin esforzaros por aparentar lo que quienes os quieren desean ver. ¿Qué se puede hacer cuando se está en esa situación? No lo sé y siento no poder dar una solución. Sólo puedo dar las gracias a quienes, aún estando así, nos sacáis la mejor de vuestras sonrisas cada día y nos alegráis cuando nos veis desanimad@s, apagad@s. Sé que para vosotros vernos feliz es la mayor alegría y así nos lo demostráis la mayor parte del tiempo. Pero también tenéis derecho a tener un día para vosotros mismos y quienes os queremos hemos de entenderlo y daros vuestro espacio cuando así lo necesitéis. 

Para terminar no puedo dejar de mencionar la entrada de mi querida Pili en su fantástica Pildorita 2.0: Tú eres Navidad. De la misma le cojo prestadas las palabras de la carta de Navidad del Papa Francisco:

"El pino de Navidad eres tú, cuando resistes vigoroso a los vientos y dificultades de la vida. 

Los adornos de Navidad eres tú, cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida. 
Eres también luz de Navidad, cuando iluminas con tu vida el camino de los demás con la bondad, la paciencia, alegría y la generosidad.
La música de Navidad eres tú, cuando conquistas la armonía dentro de ti.
El regalo de Navidad eres tú, cuando eres de verdad amigo y hermano de todo ser humano.
La tarjeta de Navidad eres tú, cuando la bondad está escrita en tus manos.
La felicitación de Navidad eres tú, cuando perdonas y restableces la paz, aun cuando sufras. 
Eres también los Reyes Magos, cuando das lo mejor que tienes sin importar a quien."

Vosotros sois la Navidad, ¡gracias!