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domingo, 10 de abril de 2016

La radioterapia en el cáncer de cérvix localmente avanzado


Hace unas semanas os planteé el tercer caso en Carpe Diem, en esta ocasión, aprovechando la cercanía con el día mundial del cáncer de cérvix, fue sobre el mismo. Agradezco a Castalia que se animara a comentar qué haría, ahora os pondré lo que hicimos finalmente:

 Diagnóstico:

Se basa en fundamentalmente en una buena exploración clínica y ginecológica que nos aporta datos sobre la extensión local (estado de los parametrios, vagina…). Con el diagnóstico de sospecha ha de obtenerse una muestra para anatomía patológica (biopsia, conización y /o curetaje).  Como pruebas de imagen la RMN ha demostrado en numerosos estudios ser un gran método para la estadificación local (excelente para valorar la afectación de los parametrios y la extensión a la vagina, además del tamaño tumoral) y el PET-TAC parece ser el mejor para evaluar la afectación ganglionar.  Si bien dependiendo de la institución, hay algunas como mencionaba Castalia en su caso, donde se hace una estadificación ganglionar con  linfadenectomía paraaórtica laparoscópica y si esta no es posible PET-TAC.

De tal manera que en este caso ya tendríamos todo excepto la estadificación ganglionar que nosotros completamos con el PET-TAC que mostró que no existía afectación ganglionar, tratándose de un estadio IIB por la afectación del parametrio derecho.  


Tratamiento:

En el tratamiento del cáncer de cérvix la radioterapia tiene un papel fundamental en todos sus estadíos, estando indicada en el 60% de las pacientes. Puede emplearse de forma complementaria a la cirugía o como tratamiento radical (generalmente asociada a QT con platinos, fundamentalmente el cisplatino semanal).

En este caso estamos frente a un cáncer localmente avanzado irresecable. Al tener afectación parametrial una resección completa es complicada siendo probable que si se plantea de inicio una cirugía quede un margen afecto a nivel del parametrio derecho que haga necesario una radioterapia complementaria, adyuvante, que seguramente se lleve peor que si nos planteamos una radio-quimioterapia con intención radical de inicio. Así que lo que hicimos fue un tratamiento en dos fases:
  1. Radioterapia Externa con Quimioterapia radiosensibilizadora concomitante: Como no existía afectación ganglionar planificamos 50,4 Gy a 1,8 Gy/fx  a un volumen que incluía el tumor macroscópico, los parametrios, el 1/3 superior de vagina ya que no estaba afectada, los ligamentos úterosacros y los ganglios linfáticos regionales (ilíacos internos, ilíacos externos y presacros). En cuanto a la técnica empleada, si bien se puede emplear la radioterapia externa convencional, empleamos la IMRT. Ésta cada vez se usa más porque, dada la complejidad anatómica de la pelvis, nos permite escalar la dosis a nivel del tumor y los ganglios afectos disminuyendo la dosis que reciben los órganos de riesgo (recto, intestino, vejiga…) y, por tanto ,tiene menos efectos secundarios). La quimioterapia concomitante consistió en 5 ciclos semanales de Cisplatino 40 mg/m2 semanal durante esta primera fase de tratamiento (no debe de administrarse a la vez que la braquiterapia al tener un mayor riesgo complicaciones).
  2. Braquiterapia: Constituye una parte fundamental en el tratamiento del cáncer de cérvix, siendo varios los estudios que han mostrado una menor tasa de recurrencias y aumento de supervivencia cuando es una parte del mismo. En este caso la empleamos como boost a la radioterapia externa (sobreimpresión para intensificar la dosis a nivel del tumor primario). Aunque tradicionalmente se ha tratado con la de baja tasa (LDR), actualmente existe una tendencia a aplicar más la de alta tasa (HDR),  por haber demostrado ser equivalente a la LDR en términos de control local y toxicidad, con mejor dosimetría y tratamiento ambulatorio, siendo la que empleamos en nuestro caso. De los múltiples fraccionamientos que existen, donde las dosis se encuentran alrededor de 27 - 30 Gy, nosotros empleamos la de 4 fracciones semanales de 7 Gy. Como sumando la RTE y la BT la EQD2 ha de ser: Si respuesta completa o parcial con enfermedad residual < 4 cm: ≥ 80 Gy (80 – 85 Gy) y si no respondedor o tumor residual ≥ 4 cm: 85 – 90 Gy. En este caso, fue buena respondedora, sin apreciarse la afectación del parametrio tras la primera fase, con un tumor residual de menos de 2 cm así que llegamos a una dosis equivalente de 85 Gy con dos fracciones de 7 Gy y dos de 6 Gy y para ello utilizamos el aplicador de Fletcher y una planificación con TAC y RMN (si os interesa más adelante hago una entrada más centrada en este tipo de braquiterapia).
Para terminar dos cosas, una la entrevista que me hicieron para el día mundial del cáncer de cérvix en la SEOR donde tenéis algo más de información sobre este tipo de cáncer, espero que os guste.


miércoles, 23 de marzo de 2016

Caso número 3


Tras un parón de prácticamente un año en el tema de los casos clínicos en Carpe Diem he decidido que es hora de retomarlos, ¡espero vuestros comentarios!.


 
 
Mujer de 37 años sin antecedentes personales de interés y  con los siguientes antecedentes gineco-obstétricos: Menarquia a los 11 años; FM (Fórmula Menstrual): 4/30 y FUR (Fecha de última regla): 20/07/2015; G1A0P1 (Gestaciones:1; Abortos: 0; Partos: 1 (vía vaginal)), que en Agosto del 2015 consulta a su ginecólogo por sangrado con las relaciones sexuales (coitorragia) en el último mes, iniciándose estudio:
 
  • Exploración Ginecológica : Genitales externos y vagina: Normales. Restos hemáticos. Cérvix con lesión excrecente y friable al tacto en su cara anterior.  Tacto rectal: Parametrio derecho sospechoso. Se toman citología y biopsia de exocervix (a las 10h).
  • ECO Transvaginal: Útero en AVF (anteversoflexión), regular con endometrio lineal. Anejos ecograficamente normales, tumoración cervical de 32 mm, que aplicando doppler presenta abundante vascularización. No líquido libre.
  • Citología: células sospechosas de malignidad. 
  • Biopsia: Carcinoma escamoso. La neoformación expresa de forma intensa y difusa p16. El índice de proliferación celular es alto.
  • Analítica: SCC: 5 ng/ml; Hb: 11,6 g/dl.
  • RMN pélvica: En cérvix uterino se identifica una lesión de bordes mal definidos y señal intermedia, que mide 3,7 x  3,2 cm de diámetros CC x AP con afectación más evidente semicircunferencial  desde las 9:00 h hasta las 2:00 h. La lesión se extiende hacia la  vertiente lateral derecha del cérvix con borramiento del estroma cervical y probable afectación de parametrio ipsilateral. No adenopatías sospechosas. 

Dados los resultados de las pruebas: ¿Cuál sería el diagnóstico (estadio)?; ¿Solicitaríais más pruebas?; ¿Qué tratamiento plantearíais a la paciente y por qué? 
 
Esta semana se celebra el Día Mundial del Cáncer de Cérvix así que me gustaría acercaros un poco más a él. En unos días os daré mi respuesta.

viernes, 7 de noviembre de 2014

La Radioterapia Pélvica.


Cuando hace más de 3 años llegué al que es mi hospital actualmente el que era mi jefe me dijo: "Tere, tu formarás parte de mi equipo y te encargarás, como yo: de cintura para abajo". Claro que llevo también otras localizaciones como mama, cabeza y cuello, pulmón, algunos tumores de piel (además, claro está, de las paliaciones) pero mi día a día se centra en los tumores gentitourinarios (con mis queridos prostáticos), ginecológicos (mis "chicas", mis "gines"), además de los digestivos en general, predominado el recto.

Por eso hace tiempo que debía escribir una entrada sobre la radioterapia externa que tienen ellos, es decir: la radioterapia pélvica. Llamada así, como podréis imaginaros, porque va dirigida a la pelvis donde se encuentran este tipo de tumores y su drenaje linfático.

Pelvis Masculina
Atlas de la RTOG 
Pelvis Femenina.
Atlas de la RTOG

Para hacerlo me ayudaré de otras guías y páginas que pueden seros de utilidad si vais a recibir este tipo de tratamiento. En todas ellas tenéis mucha información de los distintos tumores, su diagnóstico y tratamiento, aquí os enlazaré las más generales sobre la radioterapia.
  1. ACS (American Cancer Society): Radioterapia: una guía para los pacientes y sus familias (pelvis)
  2. NCI (National Cancer Institute) o INC (Instituto Nacional del Cáncer):  "Consejos para pacientes que reciben radioterapia"
  3. Por último pero no por ello menos importante las de la SEOR (Sociedad Española de Oncología Radioterápica): En general: Guía de Cuidados a Pacientes en Oncología Radioterápica. Aquí haré una excepción mencionando las de algunos tumores porque las he echado un vistazo y me han gustado: Tumores Digestivos, Cáncer Ginecológico, Cáncer de Próstata. 
Cuando veáis al oncólogo radioterápico en consulta, además de haceros una historia clínica completa con: antecedentes personales, medicación habitual, antecedentes familiares (oncológicos), situación basal, estado general (recalcar la importancia de las escalas de valoración del estado del paciente oncológico), una buena exploración física, que puede incluir un tacto rectal (ej: cáncer de próstata, cáncer de recto...) o una exploración ginecológica (ej: cáncer de endometrio, cáncer de cérvix), además del la historia oncológica (síntomas que llevaron al estudio, pruebas complementarias, anatomía patológica y decisión del comité de tumores en cuanto al tratamiento a seguir),  os explicará el tratamiento radioterápico con sus posibles efectos secundarios así como la preparación del mismo.

En el caso de la radioterapia pélvica diré algunas de las cosas más importantes a la vez de generales que podrían orientaros:


Puede hacerse tumbado boca arriba (decúbito supino) o boca abajo (decúbito prono). El posicionamiento dependerá del tumor que haya tratar, del estado general del paciente (boca abajo es algo más incómodo y hay ciertos pacientes que no aguantan esa posición durante el tiempo que dura el tratamiento que suele ser de media de unos 10 - 15 minutos) y, por supuesto, de lo que el médico considere mejor en cada situación.

Así por ejemplo las próstatas tratan boca arriba y para los rectos suele utilizarse el decúbito prono con inmovilización específica (colchón de vacío, espuma o, cuando se dispone de ella, con una mesa especial llamada BELLY BOARD) :



 Lo que nos permite hacer tratamientos como éste:



Que protege los órganos de riesgo (vejiga y asas intestinales) alejándolos del campo de tratamiento. Las imágenes se corresponden a una IMRT (Radioterapia de Intensidad Modulada) pero la gravedad manda y boca abajo la vejiga y las asas intestinales "caen" separándose del lugar donde está el tumor que tenemos que tratar (en este caso el recto), sea cual sea la técnica que empleemos.

En cuanto a la preparación a ese TAC y el tratamiento radioterápico diario depende del tumor. Salvo cuando se trata de un tumor vesical que queremos que se vacíe la vejiga antes del tratamiento, generalmente pedimos que se llene la misma antes de cada sesión de radioterapia para que reciba menos dosis de radiación y, además, colabore alejando las asas intestinales que se apoyan sobre ella y se separarán cuando esta se llene hinchándose como un globo. A nivel inestinal hay quien manda una dieta previa, otros prescriben enemas...

2. Posibles efectos secundarios.

Los más frecuentes son los síntomas urinarios irritativos (aumento de la frecuencia urinaria diurna y nocturna y leves molestias al orinar, "escozor") y las diarreas o cambios del ritmo gastrointestinal (fundamentalmente yendo más veces que antes de iniciar la radioterapia). No suele haber ningún problema con la piel abdominal pero si se presentan las diarreas o se trata un recto bajo, ano... se puede producir la irritación de la piel perianal. Además decir que, si se tienen hemorroides, pueden llegar a dar problemas en algún momento del tratamiento por su inflamación. En cuanto a las mujeres pueden tener algún escozor y molestia vaginal, sobre ello ya escribí en su día.

3. Cuidados durante el tratamiento.

Aunque no es tan común como cuando se tratan otras localizaciones como, por ejemplo, la mama, puede llegar a irritarse la piel por lo que os recuerdo los consejos  que escribí respecto: La piel también importa.

En cuanto a la dieta, si aparecieran las diarreas líquidas abundantes y numerosas secundarias a una enteritis rádica, además de la medicación que os pautará vuestro médico (ej: loperamida), algunos consejos:

Evitar:

  • Leche y productos lácteos.
  • Pan integral, cereales integrales y salvados.
  • Nueces, semillas y frutos secos.
  • Comidas grasas (fritos, embutidos...)
  • Fruta fresca y pasas.
  • Zumos de frutas.
  • Vegetales crudos.
  • Brócoli y berza.
  • Pasteles.
  • Palomitas de maíz y patatas fritas.
  • Especias y hierbas.
  • Chocolate, café, te y refrescos con cafeína.
  • Comidas picantes.
  • Alcohol y tabaco.

Recomendaciones (dieta astringente):

  • Pescado, pollo y carne cocidos, a la brasa o parrilla y al horno.
  • Plátanos, manzanas cocidas, manzanas peladas, zumo de uva y manzana.
  • Pan blanco; tostadas.
  • Pasta: macarrones, espaguetis..
  • Patatas asadas, cocidas y puré de patatas.
  • Vegetales cocidos blandos (espárragos), zanahorias, espinacas, calabaza.
  • Tomar las comidas templadas.
  • Beber muchos líquidos, aproximadamente 3 litros/día (pueden tomarse bebidas bicarbonatadas cuando han perdido la fuerza (con poco gas).
  • Utilizar nuez moscada para condimentar las comidas.
  • Iniciar una dieta baja en residuos el primer día de radioterapia.

Si aparecen problemas con las hemorroides y la piel inguinal, además de las curas pertinentes en el servicio de oncología radioterápica y el empleo de cremas con corticoides, analgésicos así como antibióticos y antifúngicos cuando sea preciso... es importante tomar ciertas precauciones para  que esta inflamación sea la menor posible. Se recomienda:

  • Utilizar jabones neutros.
  • Ropa holgada de algodón (calzoncillos tipo boxer americano aún siendo mujer).
  • Hacer lavados de asiento con agua de manzanilla o flor de malva.
  • Secar bien toda la zona especialmente los pliegues inguinales. 
  • Evitar roces de costuras o elásticos de la ropa o de hebillas o remaches. 
  • No usar polvos de talco o rasurar el vello con cuchilla.

Para terminar, a la hora de prevenir la sintomatología urinaria sólo puedo recalcaros la importancia de que, si os piden que bebáis x cantidad de agua cada día antes de la sesión de tratamiento, debéis hacer caso, vuestra vejiga os lo agradecerá en el futuro.

A los que hayáis conseguido leer toda la entrada daros las gracias, sé que es larga y que, aún así, me estoy dejando cosas. Espero que os haya sido de utilidad para conocer un poco más sobre la radioterapia.


martes, 1 de mayo de 2012

A los futuros Oncólogos Radioterápicos



A lo largo de nuestras vidas pasan muchas cosas, unas nos gustan y nos alegran, otras nos dejan indiferentes y, por último, algunas nos entristecen. Me encantaría poder deciros que las más abundantes son las primeras, pero no es así, a mi forma de verlo las tres se encuentran bastante balanceadas y somos nosotros quienes, según cómo nos levantemos o cómo decidamos mirar a la vida, hacemos que predomine una u otra.

Hoy ha sido uno de esos días cargados de emociones de todo tipo que que necesito acabar bien. Es por eso que lo haré escribiendo la entrada que hace tiempo quiero dedicar a todos los que durante los últimos meses se han pasado por aquí y me han mandado correos preguntándome por mi especialidad, la oncología radioterápica.

Cuando el pasado 8 de Marzo decidí crear una cuenta de correo al blog para que pudierais preguntarme las dudas que os surgieran sobre la oncología radioterápica, no imaginaba que serían tantos los futuros médicos residentes que me pedirían consejo a través de ella.

Leer los correos de: Fernando, María, Beatriz, Amparo, Lourdes, Cristina, Andrés, Margarita, Susana, Ana Lucía, Meylin, Sara, Eduardo, William, Marta, Nacho y Carme me ha hecho mucha ilusión. No sé si he podido ayudar mucho, pero al menos lo he intentado. Entre ellos, además de futuros oncólogos médicos, anestesistas y médicos de familia, hay 9 futuros oncólogos radioterápicos. A todos, si me estáis leyendo, os deseo la mayor suerte del mundo en esta nueva etapa como residentes que comienza en unos días. Aprovechadla al máximo y disfrutad de la gente que conoceréis, vuestros pacientes, compañeros... son unos años irrepetibles que marcarán vuestro futuro y estoy convencida de que si os gusta vuestra especialidad, será para bien.

Dicho ésto, unas palabras para los que, como hice yo hace 5 años, habéis elegido la oncología radioterápica. No sé mucho, de hecho no paro de aprender, pero tenéis mi correo y podéis consultarme todo lo que queráis. Algunas veces sabré responderos y otras no, pero sea como sea aquí estaré siempre encantada de ayudaros en la medida que me sea posible.

Eduardo y Carme, sois los futuros R1 del Gregorio Marañón, en unos días empezáis la residencia donde yo me formé y pasé 4 años inolvidables. Tendréis días malos, como en todos los sitios, pero intentad disfrutar de la experiencia y de vuestros compañeros, adjuntos... al máximo. Ojalá acabéis tan contentos como yo lo hice. Sé que allí os ayudarán  mucho y probablemente no me necesitéis para nada, pero aquí estoy para cualquier duda, ¿ok?. 

Y Carme, que me dijeras que te has leído todas mis entradas... uf! Sigo emocionada. ¡Gracias! Me alegro de haberte ayudado, de verdad, pero soy lo más normal del mundo. Estoy convencida de que aprenderás muchísimo y serás una gran oncóloga radioterápica, todo es poner la ilusión que se ve que tienes, que de hecho tenéis todos.

Si pongo arriba la foto de El Principito y su rosa es porque ahora vuestra rosa es la especialidad que habéis elegido en el hospital donde la vais a hacer. Cada uno de vosotros la viviréis de una forma diferente, pero si la cuidáis y os esforzáis por sacar lo mejor de ella, ella acabará siendo muy importante para vosotros como la rosa para él.

Para terminar deciros que tengo varias presentaciones, artículos, que voy subiendo a Slideshare, por si os sirvieran en algún momento, ahí están a vuestra disposición. La última esta sobre el cáncer de cérvix que hice la semana pasada:
Un abrazo a todos los que me leáis, gracias por estar ahí y, ¡suerte!

lunes, 21 de noviembre de 2011

¿Podemos perder el miedo?



De nuevo un buen amigo me pasó el siguiente artículo que merece la pena os leáis. Por mi parte, como siempre, intentaré deciros lo que considero más importante y daros mi opinión:


"Cancer. Just the word is scary. Actually, that’s the problem. Once you say that word, the average American will do anything — ANYTHING! — to just get it out of my body!!! Whether or not they have it, whatever the actual numerical chances of their ever developing it, no chance for detecting or treating it should ever be neglected. EVER! Ask any Med-mal lawyer. Better, ask any twelve average people off the street (i.e., the ones who are going to wind up on a jury). “The doctor didn’t do every possible test/procedure, and now the patient has CANCER? String him up!”

Así es como empieza. Tan sólo la palabra cáncer da miedo, tanto que no se puede descuidar cualquier posibilidad que haya de detectarlo pronto o tratarlo. En EEUU no hay más que preguntarle a cualquier abogado o, más aún, a cualquier ciudadano (que constituirá el jurado): "¿El médico no hizo todas las pruebas o procedimientos posibles y ahora el paciente tiene cáncer?¡colgadle! "

En el artículo nos pone como ejemplos lo que pasa ahora con el PSA para la detección precoz del cáncer de próstata, las mamografías en el cáncer de mama o las exploraciones ginecológicas y el papanicolau en el cáncer de cérvix uterino. Y concluye con una reflexión final muy interesante que, si bien es larga, creo que debéis leer:

"Actually, you might be able to get an appointment with a urologist in less than six weeks for a kidney stone if they weren’t so booked up with annual rectal exams and PSAs on every asymptomatic man over 50. Think about getting in to see a gynecologist for heavy bleeding in less than 3 months. Not only would the care be more appropriate, but those same specialists worrying about their empty appointment books would probably be making more money by seeing patients who actually need their specialized skills and procedures.

So if you shouldn’t ask the specialists about screening guidelines, to whom should patients turn? How about me. Why not discuss these complex issues with your family doctor, who doesn’t make any money off your PSA or your pap or your mammogram. Believe me, my schedule is plenty full with sick people and the worried well (defined as those patients I cannot talk out of all those inappropriate interventions. Yes, they’re out there. Yes, I try to explain it to them. Am I always successful? Of course not, though it’s not for lack of trying.)

I’m more interested in seeing that the care you get is medically and scientifically appropriate, especially when deciding which screening interventions to forgo. “Watching and waiting” is often as viable a strategy for cancer as it is for lesser ailments. Let us family physicians educate you, our patients, so that you don’t end up with irreparable harm from treatments intended to cure something that would never have killed you. Sometimes “just getting it out of my body” leaves you much worse off than leaving well enough alone."

Por haceros un resumen, tal y como lo veo yo, viene a decir que si ocupamos a los especialistas con screenings de "dudosa" eficacia y tratamientos (a veces duros y con efectos secundarios importantes) de tumores que probablemente nunca te maten, nos encontramos con que dichos especialistas, cuando hay un problema que necesita un tratamiento preferente (como un sangrado vaginal importante en menos de 3 meses, piedras renales con cólicos insufribles...), no pueden verlos antes de unas 6 semanas. 

Es importante que los pacientes pregunten, se informen de esas pruebas de detección precoz (screening) con su médico de familia. Ellos, si bien no es que les sobre tiempo en sus consultas sino más bien todo lo contrario, pueden educar al paciente. Y, aunque no siempre lo consiguen, no será por no intentarlo.

Como dice la autora del artículo, Lucy Hornstein, ella está más interesada  en ver que la atención que recibe el paciente sea la apropiada, especialmente al momento de decidir cuáles son las pruebas de detección precoz a las que hay que renunciar. A veces, la opción de "esperar y ver" es una buena estrategia para el cáncer, si bien el miedo al que hace referencia el artículo nada más empezar, la hace difícil. 

El miedo nos puede, tanto a los médicos como a los pacientes, la palabra cáncer impone mucho y dejar de hacer esas pruebas de screening tal y como se vienen haciendo a día de hoy es complicado Si se dejan de hacer y uno acaba teniendo un cáncer avanzado de difícil curación no podrá evitar pensar "ésto me ha pasado por no haberme hecho las pruebas de detección precoz antes". Aunque el tumor sea agresivo y haya aparecido en poco tiempo, aunque pudiera haberle pasado lo mismo haciéndose el PSA, la mamografía... nunca podrá quitarse esa idea de la cabeza, no mientras no cambie la forma de pensar que tenemos actualmente. Y, ¿cómo puede cambiar ésto? La autora nos propone como solución la educación, nos anima a que le preguntemos a nuestro médico de familia y le dejemos enseñarnos. 

Hace poco escribí una entrada sobre el PSA y el miedo con buenos comentarios que os recomiendo echéis un vistazo. Aquí puede estar la solución, en la educación y el tiempo, ¿no creéis? (y mucho tiempo,  los grandes cambios no llegan de la noche a la mañana)




"El hombre que tiene miedo sin peligro, inventa el peligro para justificar su miedo."
Alain