Hoy quiero compartir con vosotros un cuento que ha llegado a mí gracias al libro "Martes con mi viejo profesor" de Mitch Albom. Se trata de un pequeño cuento que el profesor (Morrie) cuenta a su alumno (Mitch) cuando se aproxima su final:
- El otro día oí un cuentecillo bonito- dice Morrie. Cierra los ojos durante un momento y yo espero.
"Bueno. El cuento es de una olita que va saltando por el mar y lo pasa muy bien. Disfruta del viento y del aire libre, hasta que ve que las demás olas que tiene delante rompen contra la costa.
"Dios mío, esto es terrible - dice la ola-. ¡Mira lo que me va a pasar!"
Entonces llega otra ola. Ve a la primera ola, que parece afligida, y le dice: "¿Por qué estás tan triste?"
La primera ola dice: "¿Es que no lo entiendes? ¡Todas vamos a rompernos! ¡Todas las olas vamos a deshacernos! ¿No es terrible?"
La segunda ola dice: "No, eres tú la que no lo entiende. Tú no eres una ola; formas parte del mar"
Sonrío. Morrie vuelve a cerrar los ojos.
- Parte del mar - dice-, parte del mar.
Lo veo respirar, inspirar y espirar, inspirar y espirar.
Cuando lo leí no pude evitar acordarme de Rut, de su blog y de sus cuentos con moraleja que tanto me gustan. Seguro que si ella lo lee sabrá sacar mucho más de él que yo, que más que deciros nada sólo os pido que si lo hacéis, cerréis los ojos y penséis en todo lo que dice.
"A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota."
Madre Teresa de Calcuta