sábado, 31 de diciembre de 2011

Un adiós en forma de resumen



Esta noche despedimos el 2011 y es hora de balancear lo que ha sido para nosotros este año. Un año lleno de momentos que hemos compartido por medio de Carpe Diem y que esperamos poder resumir  con sus entradas.

Quienes nos conocéis un poco más bien sabéis lo sensibles, emotivos y llorones que podemos llegar a ser, por lo que no os sorprenderá que el 2011 comenzara con una mezcla de risas (patrocinadas por Nuka y Rut) y alguna que  otra  lágrima. Un comienzo que no fue más que un anticipo de lo que sería un año que finalmente ha tenido más lágrimas que risas.

En el 2011 hemos vivido alguna que otra despedida, hemos hablado del adiós y, no sólo eso, sino que también nos hemos atrevido preguntaros vuestra opinión.

Un año en el que un buen amigo nos animó a hablar de nuestro mundo dentro de la Medicina y consiguió que Carpe Diem diera un giro importante. Pasó de estar dedicado a  nuestras reflexiones personales a  incorporar temas de Oncología en general y Oncología Radioterápica en particular. Ahora que termina el año sólo podemos deciros que esperamos haberos acercado un poquito a lo que es nuestro día a día, nuestras preocupaciones , nuestras muchas dudas y lo poco que sabemos o hemos ido aprendiendo.

Hemos escrito 115 entradas con las que nos ha dado tiempo de hablar de muchos otros temas. Desde los cuidados paliativos, el pronóstico y lo mucho que nos cuesta hablar de él (una de las más trabajadas y de la que más orgullosos estamos), hasta nuestras ideas para nada relacionadas con el mundo de la salud.

En Carpe Diem siempre nos hemos sentido rodeados de buenos amigos, compañeros y una familia que nos quieren tal y como somos, por lo que nunca hemos tenido el menor reparo a la hora de expresarnos, cosa que os agradecemos enormemente y esperamos no cambie nunca. Gracias a todos vosotros somos quienes somos a día de hoy.

Profesionalmente comenzamos el año estando en nuestra rotación externa en Barcelona, para terminarlo siendo adjuntos en Torrevieja. En medio os fuimos contando nuestras vivencias con nuestros pacientes, os preguntamos en más de una ocasión y aprendimos que, como dice Jorge Drexler: "Cada uno da lo que recibe y luego recibe lo que da... nada se pierde, todo se transforma". Un ejemplo de ello es esta entrada.

Ha sido un año lleno de cambios, sonrisas, pero también muchos malos días. Como me dijo ayer alguien a quien quiero muchísimo "llevas rara 7 meses". Esperamos que el 2012 cambie esto, ya que, como nos dijeron: tenemos que "aprender a perder el miedo" y, como he comprobado más de una vez: "sonreír y reír facilita las cosas". Algo que no paran de demostrárnoslo día a día nuestros pacientes, que no paran de regalarnos grandes momentos y enseñarnos qué es lo verdaderamente importante. 

También hemos tenido la suerte de vivir el nacimiento de grandes proyectos. Proyectos con mucha gente detrás, gente  llena de ilusión por pensar que se pueden hacer bien las cosas. Como siempre nos dice Olga, "querer es poder", todo es cuestión de ponerle voluntad, ganas y trabajo. Son tantas las personas a  las que nos gustaría darles las gracias por estar detrás de este tipo de cosas... Pero no tenemos ni tiempo ni espacio así que sólo mencionaremos a una, y es Serafín, por ser capaz de transmitir esa ilusión porque Diferénciate siga creciendo y llegue lejos. Desde aquí sólo nos queda añadir nuestro deseo de que el 2012 sea un año donde siga habiendo gente dispuesta a hacer crecer proyectos como estos, porque gracias a ellos seguimos creyendo que todo es posible.

En lo personal, el número 11 no nos gustaba por todos los recuerdos que nos traía y gracias a Iñaki, acompañado por muchos amigos, comprobamos que todo es cuestión de actitud. Nos regalaron grandes días 11, de los cuales éste sólo fue el primero. También vivimos un cambio de ciudad, un cambio de trabajo y un cambio de casa, siempre acompañados, aunque fuera desde la distancia, por todos vosotros.

No sabemos que es lo que nos deparara el 2012 pero estamos convencidos de que seguiremos creciendo, madurando, aprendiendo y todo, si queréis, en vuestra compañía.

Para terminar no podía ser de otra forma y es compartiendo el siguiente vídeo del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona en el que han participado profesionales del hospital, niños y familias. Con él no sólo nos felicitan la Navidad de una forma que EMOCIONA así, con mayúsculas, sino que además quieren financiar fondos para los proyectos del programa Hospital Amic que el centro lleva a cabo para hacer la estancia de los niños ingresados lo más agradable posible. Si no lo habéis visto todavía es hora de que lo hagáis, os aseguramos que no os dejará indiferentes
.



A unas horas de que comience un año que confiamos llegue cargado de buenos momentos, tan sólo nos queda desearos una feliz entrada de año.

El fulgor del relámpago 

Hay cosas que la vida te da cuando ya apenas
podías esperarlas, y su luz
maravillosa, elemental, purísima,
te hace feliz de pronto. Y desgraciado,
pues comprendes que no te corresponde
ese milagro ahora y que no debes
a ciegas entregarte a lo que era
propio tal vez de otro momento tuyo,
de un momento anterior, cuando tenías
fuerzas para ser libre.
Mas déjate llevar, y vive esa hermosura
con coraje, sin miedo. A qué pensar
en lo que te conviene. Es muy fugaz la dicha.
No la desprecies. Tómala. Y apura
el fulgor del relámpago.
Después,
tiempo tendrás para seguir muriéndote.

Eloy Sanchez Rosillo


PD: Sois muchos los que habéis ido pasando por Carpe Diem a lo largo del 2011, no podemos mencionaros a todos pero bien sabéis a quienes nos referimos. GRACIAS por vuestro apoyo y ánimo continuo, por enseñarnos y por hacer que hoy estemos escribiendo una entrada como ésta.


jueves, 29 de diciembre de 2011

¿Cuántos cánceres pueden prevenirse?


Si bien es cierto que hay factores relacionados con la aparición del cáncer sobre los que poco o nada podemos hacer, décadas de estudio han demostrado que una vida saludable puede reducir el riesgo de padecerlo. ¿Cuántos cánceres pueden prevenirse?

Esta infografía muestra el resultado de una investigación financiada por Cancer Research UK que tiene como objetivo mostrar los cánceres que pueden prevenirse con factores relacionados con el estilo de vida o el medio ambiente tales como: no fumar, no beber, llevar una dieta equilibrada, no exponerse a ciertas infecciones o a la radiación... 

A día de hoy, según están las cosas y lo caros que son los tratamientos y sus pruebas diagnósticas, considero que el futuro está ahí, en el trabajo dedicado a buscar la mayor prevención posible de una enfermedad tan seria como es el cáncer. 

Esta infografía no sólo me ha parecido muy didáctica sino que, además, me ha impactado. ¿Os imaginabais que serían tantos los tipos de cánceres que pueden prevenirse?. 




martes, 27 de diciembre de 2011

Manual de planificación del tratamiento



Hoy tan sólo os escribo para compartir con vosotros un manual que tengo desde Octubre y me parece muy bueno para tener unas ideas básicas de los tratamientos con radioterapia. Sobre todo es para Oncólogos Radioterápicos pero, no sé, nunca se sabe y a lo mejor os es útil en algún momento.


Y para terminar, un "libro" que me encanta:





jueves, 22 de diciembre de 2011

Miradas que se esconden



Esta mañana una de esas miradas que se esconden por ir cargadas de sentimientos (sentimientos que temen herir a quien más nos importa), ha conseguido llenarme de recuerdos y emociones en un instante. Tal ha sido así que ahora necesito compartirlos aquí con vosotros. 

Se acercan unas fechas muy familiares para las que hay todo tipos de opiniones, desde los que las viven muy ilusionados hasta los que prefieren que pasen deprisa y recuperar la normalidad lo antes posible. 

Si os preguntáis cuál es mi postura, os diré que ni una ni otra. Eso sí, si algo tengo claro es que, ahora que vivo lejos, quiero volver a casa unos días, ver a mi gente que hace ya tiempo que no veo y aprovechar cada minuto que pase con ellos (que no serán muchos...). 

Igual que os digo eso, he de admitir que no ha sido así siempre. Cuando era niña me encantaban estas fiestas y las disfrutaba como una enana. Pero el tiempo pasa, nos hacemos mayores y desde que se asociaron a estudios, guardias, trabajo... han perdido esa magia. Ahora si disfruto de algún momento especialmente es cuando veo a mis sobrinos más pequeños vivirlas con tanta alegría e ilusión. (imagino que los que tenéis peques en casa disfrutaréis muchísimo con ellos)

Desde que soy médico, el significado de las navidades también ha cambiado en otros aspectos. Llegadas estas fechas el número de pacientes que llegan a mi consulta que están mal son muchos. Casos complicados, con cánceres muy extendidos de difícil solución. Cuando me paro a preguntarme por qué será así, sólo se me ocurre una respuesta y es que quienes están verdaderamente mal (con dolores o sintomatología importante) no pueden esperar. Y si digo esto es porque los primeros que no quieren ir al médico, al hospital, a la urgencia, en estas fechas son los propios pacientes que no acuden por miedo a si van, tener que quedarse más tiempo del que les gustaría. ¿Cuántas guardias no habré vivido con pacientes que llegan muy, muy malitos por haber esperado hasta que ya no aguantan más?

Y es que, si bien es cierto que, salvo contadas excepciones, nunca se quiere ir al médico, al hospital, y, menos aún, a la urgencia, menos aún en estas fechas. Fechas en las que muchas veces vienen traídos, "obligados", por sus familiares preocupados por ellos. 

Porque pueden gustarte más o menos estas fiestas pero, ¿quién prefiere pasarlas en un hospital ingresado? Los médicos, como oncóloga radioterápica que soy y que ha hecho guardias en estas fechas, os diré que hacemos lo que podemos porque se pueda cenar y comer en casa los días señalados pero no siempre es posible y, sé que es duro, pero hay que asumirlo. 

Personalmente nunca olvidaré unas fiestas que "nos" tocó pasar ingresados. Cuando lo pienso me es inevitable pensar lo egoísta que fui porque, lejos de estar animada o al menos disimular cómo me sentía por dentro, no lo conseguí. Como bien decía al principio, hay miradas que lo dicen todo, hasta aquéllas que se esconden, y si algo me caracteriza es mi incapacidad para ocultar lo que siento. Tal fue así que me animó a irme a mi pueblo, intentó que mis tíos me convencieran para que me fuera con ellos y finalmente no lo hice. Ahora ni os imagináis lo que me alegro de haber pasado esas navidades en el Clínico, a su lado. 

Volviendo al principio de la entrada, la mirada era de la hija de una paciente que, tras muchos años de lucha, con un largo período libre de enfermedad incluido, ha llegado a la fase donde poco se puede hacer para evitar la progresión de la misma. Esa progresión que hoy las trajo a mi consulta por un dolor que la imposibilita dormir totalmente acostada en la cama, caminar sin ayuda... Un dolor que, si bien es cierto que la radioterapia puede mejorar, si no aguanta tumbada en la mesa del TAC de simulación, difícilmente aguantará en la máquina de tratamiento. 

Esta mañana hemos comprobado que antes de hacer nada hay que controlar el dolor lo suficiente como para que pueda soportar los 10 minutos de tratamiento, si fuera posible, durante 5 días. Por eso finalmente hemos decidido cambiar la analgesia y volver a intentarlo la semana que viene.

Cuando su hija ha entrado a la sala y se la ha encontrado encogida por el dolor tras haber intentado aguantar el tiempo del TAC, se ha derrumbado por un momento. Por unos segundos hubiera deseado estar en una sala sola, lejos de su madre y poder llorar a gusto, pero no era así. Yo no sabía qué hacer y he intentado aliviar un poco la tensión hablando con la paciente, dándole ánimos, mientras su hija se echaba hacia atrás e intentaba ocultar su mirada. Una mirada que temía que su madre la viera pero, aún así, su madre ha percibido. 

Sé lo duros que son esos momentos, lo poco que gusta llorar delante de quien queremos y está mal. Tememos que eso les desanime más y no nos damos cuenta de que por fuertes que nos creamos, a veces  es inevitable y, como podéis observar con lo que acabo de deciros, ellos lo saben. Por mucho que lo ocultemos o disimulemos como buenamente podamos, lo saben. Así que, aunque hace tan sólo 3 párrafos os decía que me sentía egoísta por haber sido incapaz de  disimular mejor, mi propia reflexión en el blog me ha hecho darme cuenta de que somos así y hay cosas que nunca podremos ocultar así que, ¿por qué no decirlas, expresarlas? Si no lo hacemos nosotros serán nuestras miradas, nuestros gestos, los que se encarguen de desvelar nuestros sentimientos a quienes tanto queremos y tanto nos conocen. 

Una vez hecha esta pequeña-gran reflexión prenavideña terminaré con tres cosas más:

La primera de todas es deciros que me gustaría felicitar especialmente las fiestas a aquellas personas que pasarán estos días ingresados o yendo y viniendo al hospital por tratamientos , pruebas y consultas varias. Sé que no es el mejor contexto para disfrutar de la navidad pero nunca olvidéis que en esos sitios también hay gente que está dispuesta a hacer lo que esté en su mano para conseguir que esos días sean más llevaderos. 

La segunda es que, hablando de miradas que lo dicen todo aunque tratemos de esconderlas, os recomiendo que, si todavía no lo habéis hecho, os asoméis a  www.diferenciate.orgUna iniciativa que busca la sensibilización sobre lo importante que puede llegar a ser una mirada, un gesto... para conseguir una mejor calidad asistencial. 

Y la tercera y última, el año pasado Rut consiguió que una servidora hiciera esto y como me vino genial y creo que puede ser una buena forma de reírnos y pasar un buen rato, ¿os animáis a algo similar este año?






lunes, 19 de diciembre de 2011

Carpe Diem está de celebración


El tiempo pasa, y a 3 meses de cumplir los 2 años con el blog me encuentro con dos celebraciones. ¡Carpe Diem cumple las 50000 visitas y llega a los 100 seguidores! :). Sé que para muchos estas cifras pueden ser muy modestas pero a mí me hace tanta ilusión que no puedo menos que decirlo y celebrarlo. 

¿Y qué puedo contaros un día tan especial? Iba a ponerme con alguno de los temas que tengo pendientes pero realmente son serios y creo que hoy debería hacer algo corto y alegre, ¿no?

Así que simplemente quiero compartir con vosotros un corto creado por Fabrice O. Joubert. Ganador de varios premios alrededor del mundo, también fue nominado al Oscar por Mejor Corto animado en 2010. No sé si conoceréis pero os recomiendo que lo veáis ya que dice mucho en poco. Sobre cómo una persona es capaz de ayudar a quién sabe que jamás le ayudaría sin esperar ni tan siquiera un gracias a cambio. Espero que os guste: French Roast




Por mi parte, además de este pequeño "regalo" en forma de corto, sólo puedo daros las gracias a todos por leerme, comentarme y estar ahí cada día motivándome a que siga con un blog como éste. Un blog que poco a poco, con vuestra ayuda, ha ido madurando. Tanto es así que, a día de hoy, se atreve con temas de todo tipo, ¡hasta de radioterapia!

Fuera de bromas, algo es cierto, si no fuera por vosotros Carpe Diem no sería lo que es, así que sólo me queda deciros:





domingo, 18 de diciembre de 2011

Cuando ir contracorriente sale demasiado caro



Ayer por la tarde me disponía a actualizar el blog con varios artículos que tengo pendientes cuando Rafa me ha mandado lo siguiente:


Se trata de una reflexión hecha a raíz del suicidio del Dr. Thomas G. Shanahan  (Oncólogo Radioterápico destacado en el mundo de la braquiterapia) el pasado mes de noviembre. Él tenía historia de depresión pero algo que pasó el año antes a su muerte pudo ser el detonante de tan triste suceso.

Aquí dejo un pequeño resumen-traducción con mi forma de ver las cosas pero os recomiendo que lo leáis:

Una paciente diagnosticada de un cáncer de pulmón avanzado, tras una caída, se rompe una pierna y sufre una distensión masiva del colon que la impide respirar con normalidad. Los médicos que la ven la tachan de paciente terminal por su cáncer de pulmón, deciden no hacer nada más que tratamiento de soporte y así se lo hacen saber a su familia.

Previamente habían solicitado valoración por el Dr. Shanahan que no puede verla hasta el día siguiente y, al evaluar los resultados de la biopsia y la historia de la paciente, considera que no tiene porqué ser terminal. Propone que le hagan una colonoscopia e intenten descomprimir el colon y le niegan su petición al no explicarse cómo puede solicitar esa prueba dada su "terminalidad". Finalmente, un cirujano colorrectal aprueba que se haga la colonoscopia. Se descarta la obstrucción pero, aún así, él también piensa que descomprimir el colon sería inútil (por lo mismo, ¡¿para qué descomprimirlo cuando la paciente se va a morir igualmente?!)

El Dr. Shanahan, que no está de acuerdo con la decisión de sus compañeros, decide ser coherente con lo que piensa y cree y pide a una enfermera que la ponga una sonda rectal para sacar el gas. Cuando lo hacen, descomprimen el colon y la dificultad respiratoria que presentaba desaparece rápidamente. Tras este episodio la paciente vivió 7 meses más con una capacidad mental algo disminuida debido a la falta de oxígeno durante el tiempo que sólo se la ofreció un tratamiento de soporte. Tanto ella como su familia se mostraron agradecidos con él por el esfuerzo que hizo para que estuviera mejor. 

La paciente tenía el Síndrome de Ogilvie, también conocido como pseudo-obstrucción del colon que puede tener diversas causas  (como una cirugía ortopédica, encamamiento y tratamiento con opidoides para el dolor...) y cuyo manejo suele ser conservador, como el que hicieron en el caso descrito. 

¿Y qué obtuvo a cambio? Que le calificaran de ser un “disruptive physician” y abrieran una investigación del caso. Las palabras del director médico del Memorial fueron: “Shanahan portrayed himself as ‘somewhat heroic’ to Reindl’s family and was unnecessarily abrasive toward Springfield Clinic doctors and Memorial employees.”

Vamos, que por hacer lo que consideró mejor para la paciente, lo calificaron de ir de héroe y, ¿cómo decirlo? "dejar mal" a los médicos y empleados del Memorial. Esos que no le apoyaron en su momento .

El Dr. Shanahan terminó trasladándose al  St. John, mandando un correo a sus compañeros:The last six months have been hard on me, deciding to defend a patient or turn my head and follow the herd … I have received over 500 letters and emails supporting my decision.”

No dejó ninguna con los motivos que le llevaron a quitarse la vida, eso es algo que nunca sabremos, pero está claro que esto no le ayudó.

Sobre las preguntas que se plantea os daré mis respuestas:

¿Por qué fue un oncólogo radioterápico capaz de diagnosticar y tratar correctamente  a la  paciente, mientras que varios especialistas con más de orientación clínica no pudieron?

El Oncólogo Radioterápico también es médico y, si bien es cierto que este caso no tenía nada que ver con su especialidad, también sabemos de otras cosas (menos que otros, claro está, pero algo nos defendemos). Si alguno piensa que por ser Oncólogo Radioterápico no tiene ni idea de otra cosa que no sea radiación y oncología está muy equivocado. ¡¡¡También vemos clínica!!! Menos, pero vemos. Y no sólo eso, en este caso fue el único médico que se detuvo a analizar la historia de la paciente, su clínica... y no se limitó a lo "fácil y cómodo" que era decir: "Es terminal, ¡¿para qué molestarse más?!"

¿Cómo es posible que el médico que tomó la decisión correcta sobre las objeciones de varios de sus colegas es el que se somete a una investigación y acaba sintiendo la necesidad de trasladarse a otro hospital?

Gran pregunta para la que no tengo respuesta. Sólo se me ocurre una y es el orgullo de los demás a la hora de admitir que se equivocaron, que su enfermedad no tenía nada que ver con la complicación que estaba teniendo en ese momento. Es más, ¿acaso por tener un cáncer incurable te mereces sufrir más por una complicación que tenía una solución tan fácil y poco agresiva como en este caso? Hacer lo que pedía que la hicieran el Dr. Shanahan no suponía un mayor sufrimiento a la paciente ni mucho menos. ¡¡¡¿Por qué ese no tan rotundo?!!! Pensaría en el dinero pero... ufff!!! Dejarla sufrir así porque sí, apartarla y luego seguir erre que erre con que el malo fue quien decidió ir contracorriente y  luchar por lo que creía correcto, me parece indignante.

¿Está bien ser "abrasivo" cuando eres el único que tiene el diagnóstico correcto?

Desde mi modo de verlo está bien, sí que está bien y es lo que deberíamos hacer todos. Lo malo es que son demasiadas las veces que cuando uno no está de acuerdo con lo que dice el resto acaba enfrentándose a malas caras, críticas... y no sigue insistiendo por miedo. Miedo a que nos pase lo que acabó pasándole a Shanahan (y no me refiero a su muerte).

¿No era el Dr. Shanahan  en realidad un "héroe" por negarse a dar marcha atrás y salvar la vida del paciente? 

¿Un héroe? No sé si diría tanto. Él simplemente hizo lo que creía que tenía que hacer y no dejó a la paciente abandonada a su suerte... Sí, se enfrentó a sus compañeros, jefes... y le supuso ser investigado, pasar muy malos ratos y finalmente sentir que debía cambiar de hospital. Pero no fue un héroe, para mí fue una buena persona fiel a sus principios, le pesara a quien le pesara.

Con respecto a las causas que le llevaron a quitarse la vida dejando 3 hijas y una esposa, pienso que seguramente esto no le ayudó pero no fue la única causa. Sólo puedo decir que demostró ser un buen médico, valiente hasta el día que se quitó la vida, entonces perdió toda la valentía que había mostrado previamente.

Hace tiempo escribí sobre lo que opino sobre esta forma de morir y poco más puedo añadir.


Porque, como dice Julio Cortázar:

"Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo."

viernes, 16 de diciembre de 2011

Las vacaciones como factor de riesgo




Tengo noticias, artículos que me han pasado buenos amigos y espero ponerme al día pronto con el blog, pero hoy no puedo dejar de dedicarlo a una reflexión que un oncólogo médico ha hecho esta mañana en un comité de tumores (donde participan oncólogos médicos, radioterapeutas, cirujanos, patólogos, radiólogos...) 

- ¿Por qué cuando llegan las vacaciones aumenta el índice de irresecabilidad? 

Gran pregunta y no le faltan razones para plantearla. Es acercarse, en este caso la navidad, y aumentar el nº de interconsultas que llegan a nuestro servicio de forma importante. Como podéis imaginaros cuando son irresecables (es decir, no se pueden operar), hay más pacientes que se derivan a Oncología (Médica y, por supuesto también, Radioterápica). Y no, no debería ser normal que pase algo así y pasa, es triste pero real como la vida misma. 

¿Qué quieren decir este tipo de cosas? ¿Qué podemos decirles a nuestros pacientes?: "Uf! Mala suerte la tuya, te ha tocado en mala fecha y lo que en otra época intentarían por ser este momento mejor lo dejan..." Es evidente que no me refiero a los casos buenos, estupendos, de buen pronóstico, localizados, que con una cirugía si no se curan directamente, casi... Ni tampoco a las urgencias que precisan de una cirugía urgente. No, me refiero a los casos más complicados que, por éso, por ser más complicados  y por estar en unas fechas como éstas, ni si quiera se lo plantean... 

Esta pregunta se la hacía el oncólogo médico pero yo me hago otras tantas como: ¿Por qué es llegar un fin de semana, puente, festivo, periodo vacacional y aumentar las interconsultas a oncología radioterápica por mal control del dolor, compresiones medulares (que llevan tiempo si no instauradas, casi...), metástasis cerebrales donde lo mejor es dejar al paciente sin meterle en tratamientos...?

Os diré el porqué, porque en vacaciones o somos menos, el nº de pacientes es el mismo y, cuando uno se ve saturado tira balones fuera como puede... Es duro, pero pasa. En cuanto a los fines de semana... En fin, son muchas las causas, pero suele ser justo antes cuando se quiere dejar todo resuelto y toma, la PIC (Petición de InterConsulta) que no he hecho durante la semana la hago ahora, porque yo ya no sé qué hacer y si puede ser que ellos la resuelvan mejor que mejor. Es más, así al menos a la familia puedo decirle que "está pendiente de que le valore..."

Una cosa está clara y es que las prisas no son buenas y trabajar con prisas en una profesión como es la medicina no es bueno sino todo lo contrario. Si no tenemos el tiempo que es necesario para valorar a nuestros pacientes con detenimiento, revisando bien la historia, escuchándoles... difícilmente le daremos el mejor trato. Y poder hacer las cosas como deben hacerse a veces es tan difícil...

Durante esta semana no he parado y, por desgracia, he comprobado que el tiempo es oro y más en una especialidad como la mía. Por desgracia los médicos somos humanos, sólo tenemos una vida, no podemos doblarnos y ésto nos lleva a que sean muchas las ocasiones en las que simplemente no demos de más. Triste, pero cierto. Ni aún echando horas a veces tenemos el tiempo que necesitamos... 

¿Qué pasa, qué es lo peor de todo? Que tratamos con pacientes con cáncer, con una enfermedad donde no se puede perder el tiempo, donde normalmente el margen que tenemos es pequeño y, cuando nos lo tomamos, es a costa de otros especialistas que nos dan ese "kit-kat" que tanto necesitamos para respirar.

¿Con ésto qué quiero decir? Que todos estamos igual, que no tenemos el tiempo que necesitamos y estamos tratando con personas. Que ojalá de nosotros no dependiera que se curen o no, pero depende y que, si saturamos otro servicio con cosas que puedes o deberíamos abarcar nosotros, luego éste no puede ofrecer el mejor tratamiento al que realmente debería ofrecérselo... 

Siento esta reflexión en voz alta pero esta ha sido una semana que me ha superado en muchos aspectos, he visto cosas que no me han gustado y me he sentido impotente. Cosas que me han hecho llegar a casa agotada física y anímicamente y que, lejos de pensar que ésto cambiará, siento que seguirá siendo así siempre lo cual me desanima mucho más. 

Puede que el secreto sea acostumbrarse, que con el tiempo será algo que me pase y terminará  afectándome menos... Pero, si bien es cierto que por mi salud  puede que sea lo mejor y seguramente acabe sucediendo como mecanismo de defensa, es algo que a día de hoy sigo esperando que no me pase nunca.





lunes, 12 de diciembre de 2011

Mírame a los ojos, estoy aquí... Diferénciate

Hoy nace un proyecto común que busca la sensibilización sobre lo importante que puede llegar a ser una mirada, un gesto... para conseguir una mejor calidad asistencial. 

Porque en Carpe Diem creemos en esas "pequeñas-grandes" cosas, nunca nos cansaremos de repetir lo importantes que son. Se trata de detalles que demuestran que la persona que tenemos enfrente no es una más, sino alguien especial, que nos importa, por quien queremos hacer todo de la mejor de las maneras que nos sea posible.
Como escribí hace tiempo en "Alegrías hasta en el peor de los días":

¿Por qué merece la pena sonreír?
¿Por qué merece la pena mirar a los ojos a nuestros pacientes cuando les explicamos un tratamiento o una prueba?
¿Por qué merece la pena ser amable e intentar empatizar con nuestros pacientes, esos que tenemos delante día a día, preocupados por algo tan importante como es su salud, con miedo a lo desconocido, al qué le diremos y qué prueba les haremos, cómo les trataremos y, lo que más angustia de todo: irá bien, es peligroso, es grave?
...

Porque, a mi modo de verlo, como dice la siguiente frase que tanto me gusta:

" La vida es como un espejo te sonríe si la miras sonriendo"

Y como dice mi canción favorita de Jorge Drexler:

"Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma."

Esos gestos, esas miradas, esas "pequeñas-grandes" cosas que acompañan nuestro día a día y consiguen decir mucho más que una simple palabra, no nos cuestan nada y nos devuelven experiencias, momentos únicos y especiales, hasta en el peor de los días.

Para terminar, tan sólo citaré lo que dice la propia web que os recomiendo empecéis a seguir desde ya: 



"Mírame, diferénciate es una iniciativa colaborativa que surge en la Red con la idea de traspasar la pantalla y provocar un gesto. Somos un grupo de profesionales, enfermeras, médicos, fisioterapeutas, economistas, pediatras, periodistas e informáticos, convencidos de que la calidad asistencial puede mejorar con pequeños gestos, como mirar a los ojos de las personas que atendemos. Nuestro origen es diferente pero tenemos dos nexos de unión: trabajamos en el campo de la salud y creemos en la fuerza de las redes sociales para generar y difundir ideas e iniciativas.

Una campaña de sensibilización dirigida a profesionales, usuarios y organizaciones sobre la importancia de mirarnos a los ojos, de compartir nuestras dudas, de intercambiar una expresión, de ponernos en el lugar del otro.
Pero todo esto no podemos hacerlo solos. Somos muchos, pero necesitamos ser muchos más. Cuantos más seamos, más se oirá nuestra voz, más intensa será nuestra mirada y más lejos llegaremos. Tú eres necesario para conseguir este cambio.
Queremos que este mensaje llegue al máximo número de personas que dedican parte de su tiempo a atender a otros. Si eres profesional de la salud, cuidador, paciente o representas a una Organización y quieres apoyarnos súmate y participa en www.diferenciate.org
Puedes difundir la iniciativa desde tu blog o web con los widgets que te ofrecemos y entre tus conocidos siguiéndonos en:


Si te unes, este mensaje llegará muy lejos y contribuirás a mejorar la atención que prestamos entre todos. Queremos que fluya por todos los centros, organizaciones, hogares e instituciones donde alguien sea atendido.
Porque sabemos que no todo es tecnología y que no podemos escondernos tras las pantallas, queremos acercarnos y fijar la mirada en lo esencial.

Por eso recuerda, ¡te necesitamos a ti!

 Completa el Formulario de inscripción.

Si necesitas más información, puedes descargarte este documento."

Así que, no nos miréis, ¡uniros, animaros! Creo que de ésto puede salir algo muy bonito pero para eso os necesitamos... ¿os apuntáis? 

"Las palabras están llenas de falsedad o de arte; la mirada es el lenguaje del corazón."
William Shakespeare

Iba a terminar la entrada con Shakespeare pero el azar, que a veces tiene mucho de magia, ha querido que esta tarde leyera el siguiente reportaje de Psicología de ELPAÍS.com que os recomiendo:


"Ver, es solo eso, ver. Sin más. Se puede ver y no sentir nada. Se puede ver y sentir alguna alteración, básicamente instintiva. Placer o dolor. Agradable o desagradable. En el ver solo hay impacto o indiferencia. El ver puede ser inerte, sin apenas vida.

Cuando el artista mira, crea. Los amantes se aman. El investigador descubre. El aprendiz modela. El estudiante conoce. El médico explora. Mirar es ver más allá. Es penetrar, porque a diferencia del ver, el mirar no es una experiencia sino un encuentro.

La contemplación es una actitud que nos acerca a ser aquello que contemplamos (...)Uno puede ver el vuelo del pájaro, mirarlo para observarlo o puede sentir que vuela con él. Para comprender al otro, tal como se comprende a sí mismo, hay que convertirse en el otro, compartir su experiencia, participar de su mundo."

Así que, qué decís, ¿os apetece diferenciaros?



domingo, 11 de diciembre de 2011

Un domingo "de prestao"



Hoy es día 11, 11 de diciembre de 2011, un día muy especial y en el que normalmente en mi blog,SobreviviRRHHé! lo dedicamos a provocar una sonrisa a la dueña de esta casa, Carpe Diem, desde que a principios de año dijera que no le gustaban nada los días 11 y yo me propusiera que esto cambiara.


Ha sido un año repleto de días 11 muy emotivos, días 11 en los que he contado con la colaboración de todos los amigos de la casa para que de una forma o de otra, cada mes fuera distinto, cada mes fuera una sorpresa, en definitiva, cada mes esta personita que tanto queremos y que no es otra que nuestra querida doctora "malos pelos"@msconcu, fuera un poquito más feliz.


Y creo que lo hemos conseguido. Y en esas estabamos, pensando que podíamos hacer para este último 11 de 2011 cuando de repente nos llegó la inspiración. Nada mejor que fuese la propia Tere quien escribiera ese post especial, y así ha sido, ella hoy escribe en SobreviviRRHHé!, y como yo me quedaba sin blog, pues aquí me tienen, un domingo "de prestao", jajaja...


Domingo y SobreviviRRHHé!, eso significa vídeo musical, y ésta es nuestra selección para hoy, dedicada como no, a nuestra guapa anfitriona:




Y ahora, como es costumbre ya de la casa (de la mía, no de ésta, jajaja...), repasamos lo más leído y lo más comentado de la semana en SobreviviRRHHé!:
  1. El post más leído de la semana: Sábado sabadete... la empalmada del siglo.
  2. El post más comentado de la semana: pues también, porque madre mía la que se lío ayer con ese post, jajaja... El segundo más comentado esta semana ha sido Estoy muerto, que lo sepas!
  3. Flashback de la semana: 300, publicada originalmente el pasado 1 de diciembre de 2010 y que se resiste a abandonarnos en el ranking semanal, jajaja...
Recuerda que la idea es que el post de los domingos sea más vuestro que mío. Anímate a mandarme un tweet o un DM a @goroji para sugerirme algún vídeo que quieras dedicar a alguien querido o a ti mismo, ¿por qué no?... Porque tú lo vales, jajaja...

No te cortes!

NOTA: durante los próximos días estamos valorando qué es para tí SobreviviRRHHé! No dejes de contestarnos a esta encuesta, porfaplease, son cuatro segunditos de nada!

jueves, 8 de diciembre de 2011

Guías para pacientes de la ESMO


Hoy escribiré un post muy breve para enlazaros unas guías para pacientes de la ESMO (European Society for Medical Oncology).

"Guides for Patients are designed to assist patients, their relatives and caregivers to better understand the nature of different types of cancer and evaluate the best available treatment choices."

"Las guías para pacientes han sido diseñadas para ayudar a los pacientes, sus familiares y cuidadores a comprender mejor la naturaleza de los diferentes tipos de cáncer y evaluar las mejores opciones de tratamiento disponibles."

Están disponibles en varios idiomas: inglés, holandés, francés y español. En ellas abordan la leucemia mieloblástica aguda (LMA), el cáncer de mama, el cáncer de endometrio, el melanoma y el cáncer de estómago . Por si os pueden servir de ayuda, a mi me parece que están muy bien y son muy completas.



miércoles, 7 de diciembre de 2011

Dejaros ayudar, queremos hacerlo


Esta mañana, de nuevo una paciente ha hecho que me vuelva a plantear ciertas cosas que quiero compartir. 

Se trata de una mujer que está pasando unas últimas semanas de tratamiento francamente malas y, lejos de solicitar nuestra ayuda, aguanta el dolor, el cansancio, las heridas... sin decir nada. Se trata de cosas que no se ven, que uno no puede apreciar si no se para a preguntar y a explorar detenidamente. 

Hoy, cuando la he visto, se me ha caído el alma a los pies. Es cierto que la vi la semana pasada y ha empeorado de forma notable en los últimos días. El lunes debía estar mal ya, pero como yo no estaba en el hospital ni siquiera dijo nada y hoy... 

¿Sabéis cuál es la parte que más me duele como médico? Que ella tiene dolores que no me cuenta, está pasando unos días malísimos que tampoco comparte conmigo si no se lo "saco" como buenamente puedo. No sólo son las heridas de la piel que han empeorado en cuestión de 4 días (era esperable al estar tratando la propia piel), sino que, por poneros un ejemplo, hace una semana se me ocurrió preguntar cómo dormía y resulta que tenía nicturia de una media de 10 (es decir, se levantaba unas 10 veces para orinar durante la noche). Estamos tratando la zona y era algo que podía pasar, pero ¡¿10 veces?! ufff!!!! Me arrepiento mucho de no habérselo preguntado antes, pero pensé que si era así ella me lo diría. 

Por lo que veo y compruebo cada día, aunque me siga extrañando y, en cierto modo, doliendo, es que muchos de nuestros pacientes no "se quejan", no dicen nada, por no "molestar". Se hacen su idea de que "es lo normal por el tratamiento y tengo que llevarlo". Sólo puedo decir dos cosas: Claro que es algo esperable por el tratamiento pero ¡¡¡no hay que aguantarse!!! Los médicos, las enfermeras... estamos ahí para haceros ese tratamiento lo más llevadero que sea posible pero si no sabemos lo que os pasa difícilmente podremos hacer nada. 

Aquí no puedo evitar mencionar el tema del control del dolor y la cantidad de dolores que se aguantan por "no querer tomar más pastillas" o por puro miedo a los opioides cuando no se controla con algo menor. No puedo, no podemos obligaros a tomar algo que no queréis ni mucho menos pero muchos de nosotros lo pasamos mal cuando os vemos sufrir y nos sentimos impotentes por saber que preferís "aguantar" esos dolores. Si me lee algún paciente que pueda estar en ese caso, ¿podría explicarme por qué es así? ¿es porque es demasiada medicación, demasiadas pastillas? Sé que tener que tomarse 10 pastillas por la mañana, 5 al mediodía y otras 5 por la noche (si no son más) es duro, pero no las ponemos por gusto ni mucho menos, creedme, y muchas veces, en el caso que os menciono sobre los tratamientos (como puede ser la radioterapia), se trata de medicamentos temporales. 

Sólo puedo terminar de una forma y es con el título: "Dejaros ayudar, queremos hacerlo" 

Tenemos que ser valientes, valientes para dejar de buscar el mejor disfraz, admitir lo que nos pasa, contarlo y dejar que nos ayuden. Aplicable en muchos aspectos de la vida hoy me centro en el puramente médico.